Lejos de los megaproyectos como el de UPM, Montes del Plata, Aratirí o la construcción de zonas francas, en el primer semestre en Uruguay se iniciaron o concretaron inversiones por al menos US$ 537 millones.
La "otra cara" de la inversión privada local refleja empresas que invierten montos en su mayoría inferiores al US$ 1 millón -que en casos excepcionales alcanzan a los US$ 49 millones- en importación de productos, construcción, remodelación o ampliación de hoteles, apertura de rotiserías, farmacias, barracas, estudios jurídicos, restaurantes, salas de cine, servicios de seguridad, estaciones de servicio, salones de fiestas, supermercados, o clubes deportivos. También las hay de producción de hielo, materiales de construcción, publicidad, pinturas, alimentos, cueros, medias y medicamentos.
Estas inversiones lejos están de los megadesembolsos que relucen con sus nueve ceros y en la comparación parecen más un granito de arena. Pero su peso no es menor. Si se toma en cuenta los proyectos promovidos para obtener beneficios fiscales por la Comap en el semestre, estas inversiones suman US$ 537 millones, una cifra casi similar a la inversión extranjera que recibió el país en el primer trimestre.
En ese total hubo 23 iniciativas vinculadas a la hotelería que movieron US$ 75 millones. El consumo, a su vez, disparó la importación tanto de vestimenta como repuestos de vehículos, alimentos de mascotas, artículos deportivos, muebles, insumos del agro, informáticos, electrodomésticos, telas y vehículos. Así, la inversión vinculada a esto en el primer semestre totalizó US$ 20 millones.
Según los datos de la Comap, Paycueros proyectó inversiones por US$ 3,3 millones, el estudio Posadas, Posadas & Vecino por US$ 6,3 millones, Disco por US$ 17,7 millones, Chic Parisien por US$ 6,2 millones y Harrington por US$ 382.007. Telefónica fue la que concretó la mayor inversión en el semestre por US$ 49 millones. Pero también hubo otras empresas que solicitaron beneficios fiscales por desembolsar US$ 46.155 en servicios de higiene y recolección de residuos, US$ 294.086 en producción de vinos o US$ 61.341 en encuestas telefónicas.
Lo que los números marcan es que la tendencia es al alza: en el primer semestre los proyectos sumaron un volumen de dinero un 11% mayor al de igual período de 2010 y, si se toma en cuenta la inversión promedio (US$ 1,5 millones), esta fue un 38,9% superior.
AFUERA. También está la inversión que llega desde el exterior. El ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, remarcó esta semana que "los niveles de inversión extranjera en el país representan seis puntos del PIB". Según los últimos datos del Banco Central, la inversión extranjera en Uruguay en el primer trimestre del año sumó US$ 561 millones, apenas 0,9% más que en el período enero-marzo 2010. En monto, datos de la Cepal reflejan que Uruguay es el sexto receptor de inversión extranjera directa en la región. En 2010 habría alcanzado los US$ 1.627 millones. Pero la comparación en montos no toma en cuenta que en un país como Brasil la inversión extranjera en 2010 alcanzó a US$ 48.462 millones, más que el Producto Interno Bruto de Uruguay.
"Estamos muy bien, tenemos tasa de IED en relación a PIB que es de las más altas de la región; tenemos un régimen de promoción de inversiones, de puertos y aeropuertos libres y otro de zonas francas que son muy competitivos además de que el clima de negocios es de los mejores calificados de la región", dijo Roberto Villamil a El País, director ejecutivo de Uruguay XXI.
Para Villamil las turbulencias en el mundo no van a mermar la captación de inversión a futuro. "Mientras continúen las turbulencias en el mundo desarrollado van a seguir fluyendo capitales a países emergentes y, en particular, a América Latina que ha demostrado tener un robusto sistema económico que la hace más confiable".
La cifra
11% Es lo que aumentó el monto de las inversiones promovidas por la Comap en el primer semestre frente a igual período de 2010.