Los desafíos de extender las escuelas a dos turnos

Cambios. Implican adaptar escuelas superpobladas y diseñarlas según el entorno

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LETICIA COSTA DELGADO

Si los niños tienen en su casa un entorno desfavorable, el centro educativo debe ser todo lo contrario. Ese ideal está detrás de las escuelas de tiempo completo. Una nueva publicación de la ANEP explica cómo intentan lograrlo y llegar a 47.000 niños.

Se han convertido en la vedette de las escuelas públicas. Tienen la extensión horaria de muchas escuelas del exterior (siete horas y media), una atención personalizada que muchos padres quisieran para sus hijos y logran niveles de repetición del entorno al 5,6%, (el promedio nacional es de 6,21%).

¿Cómo se crean? ¿Por qué no incluyen a más niños? (Accede el 10% de los escolares) ¿Bajo qué parámetros se diagraman sus espacios? Son algunas de las preguntas que intenta responder el Proyecto de Apoyo a la Escuela Pública (PAEP) a través del libro "Escuelas de tiempo completo en Uruguay".

En primer lugar, las escuelas de tiempo completo apuntan a una capacidad máxima de locación de 240 niños en un total de ocho o 16 salones. No más. "La relación costo del local - incremento de matrícula, presiona para realizar grandes locales", expresan integrantes del PAEP en la publicación. "Pero, para que cada alumno sea conocido y reconocido por todos y la institución pueda crear registros de enseñanza superando las condiciones de vulnerabilidad, no es aconsejable crear escuelas de 500 alumnos".

Para el año que viene el objetivo del Consejo de Educación Inicial y Primaria apunta a que este tipo de escuelas abarquen a 47.000 niños -hasta 2010 incluían a 36.510-. En algunos casos, esto implicará transformar escuelas ubicadas en zonas carenciadas; y en otros, crearlas de cero. En este último caso se considera tanto la situación de pobreza de la comunidad, como el que sean áreas de alto crecimiento poblacional.

A MEDIDA. La planificación arquitectónica de los espacios está concebida a medida de los usuarios. Aleros, marquesinas y bancos son diseñados en escalas, colores y texturas adecuadas a niños de entre 4 y 12 años.

Cada escuela de tiempo completo, explican los técnicos en la publicación, es adecuada o diseñada según las características del entorno. No siguen el mismo molde. Acompañan las funciones de cada centro.

Incluyen un área de interacciones sociales -compuesta por plaza de acceso, espacio polivalente, comedor y administración-, una pedagógica, otra recreativa, -con patios y canchas - y el sector servicios.

DESAFÍOS. Respecto a los costos -financiados en parte por el Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento-, el PAEP entiende que no se puede pensar sólo en la inversión inicial sino en la "inversión diferida". "Por lo tanto, hay que ser muy cuidadosos con las propuestas de construir barato, que suelen considerar sólo la inversión inicial", indican en el libro. Se estima que la construcción de escuelas de tiempo completo tiene un costo anual de siete millones de dólares.

De cara a los próximos años, las autoridades del PAEP entienden que si el objetivo es que las escuelas de contexto socio educativo desfavorable y muy desfavorable pasen a ser escuelas de tiempo completo, hay temas que solucionar.

Entre los desafíos plantean que no hay una cartera de tierras, por lo que deberán diseñar una política territorial específica, y el hecho de que muchas escuelas tienen hasta 22 aulas, por lo que no será fácil readecuarlas a la propuesta.

Asimismo, indican los técnicos, la matrícula escolar viene en aumento y las formas de aprendizaje están cambiando.

Diferentes

La creación de las escuelas de tiempo completo en Uruguay comenzó a principios de la década de 1990.

Para fines de 2012 el Consejo de Educación Inicial y Primaria espera incluir a 47.000 alumnos. Hoy asisten a ellas 36.510 niños.

Todas las escuelas del país están clasificadas según su nivel sociocultural. Los niveles 1 y 2 refieren a contextos desfavorables y muy desfavorables.

El objetivo de la ANEP es que paulatinamente las escuelas de niveles 1 y 2 pasen al régimen de tiempo completo.

La principal diferencia con las escuelas públicas convencionales es que tienen un horario de siete horas y media.

Además, incluyen deportes, expresión plástica, manualidades, música y enseñanza de lenguas extranjeras dentro del programa curricular.

La propuesta prevé que los maestros de tiempo completo realicen cursos de formación y sensibilización en la materia.

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