Pese a que el gobierno postergó la implementación de un plan de bancarización para 2012, en el primer semestre del año los bancos privados y el República captaron 73.260 clientes frente a los que tenía el sistema financiero al cierre de 2010.
El incremento, no obstante, representa un guarismo inferior al que se había concretado en el primer semestre de 2010 cuando la captación de clientes fue de 88.861, según los últimos datos del Banco Central.
Sin embargo, la cifra de clientes del semestre abarca el 53,1% del total de usuarios que se incorporaron al sistema financiero en todo 2010 y que habían sumado 137.963.
Al cierre del primer semestre del año había 1.583.994 clientes de depósitos y obligaciones del sector no financiero privado en los bancos de plaza. De éstos, un 55,3% operaba con el Banco República y el restante con las 12 instituciones privadas operantes.
Esto ocurrió al margen de los postergados planes para promover la inclusión financiera que el gobierno tiene entre manos. Puede explicarse por la fuerte competencia entre los bancos de plaza, que están aumentando sus campañas de fidelización e incorporación de nuevos clientes, sobre todo en el área de créditos con importantes descuentos en el uso de tarjetas. Pero también debido al incremento en los ingresos de las familias que motiva, en algunos, el inicio del ahorro.
La mayor parte de los clientes captados en el primer semestre (54,8%) la registró el República, que entre diciembre 2010 y junio 2011 ganó 40.196 nuevos clientes, totalizando 877.315.
En tanto, en los privados, el incremento en los primeros seis meses del año fue de 33.064 clientes lo que elevó su número total a 706.679.
Si se desagregan los datos según lugar de residencia, se observa que el grueso del aumento fue en la captación de clientes que residen en el país. Del total de nuevos usuarios del sistema solo 1,9% residen fuera de Uruguay y son 1.436, mientras que un 98% son los que viven en el país.
En total, el sistema financiero contaba con 1.526.201 clientes residentes y 57.793 que vivían en el exterior al cierre de junio, cuyos datos fueron divulgados esta semana por el Banco Central.
MONTOS. Como ocurre todos los años, el fuerte de la captación de clientes de los bancos se dio entre los clientes de menor volumen operado. Tanto el Banco República como los privados vieron engrosar su clientela en el primer semestre producto, en su mayoría, del aumento de quienes operan con montos iguales o inferiores a los US$ 5.000. El BROU sumó 26.854 clientes en este tramo de montos mientras que los privados captaron 27.367 con dicho perfil.
En el otro extremo, los bancos privados incorporaron en el primer semestre del año 803 clientes de depósitos y obligaciones con más de US$ 250.000 mientras que el República captó 445 con ese perfil.
Aunque en el banco estatal esa cifra fue menor, en el primer semestre también logró captar 1.223 clientes por cifras superiores a US$ 100.000 e inferiores a US$ 250.000 mientras que los privados perdieron 51 clientes por dichos montos.
La incorporación de clientes que operaban con montos iguales o inferiores a US$ 5.000 no registró discriminación por residencia. En el primer semestre se sumaron con este perfil 53.459 clientes residentes y 762 que habitan en el extranjero.
En contraste, en el segmento superior a los US$ 250.000 aumentaron los clientes residentes el primer semestre (había 1.270 más), pero entre los no residentes el número se redujo en 22. Esto refleja un cambio si se lo compara con otros períodos en que los no residentes eran los que mostraban mayor monto en depósitos y obligaciones.
BANCARIZACIÓN. En un país donde casi cinco de cada diez personas están bancarizadas, el gobierno se propuso universalizar la inclusión financiera y ya anunció que está diseñando un plan que acompañará el compromiso electoral de rebajar la tasa de Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 22% a 20% (que se hará en las compras con tarjeta).
Se prevé que ambas medidas se retroalimenten y que a su vez redunden en una mayor formalización de la economía.
El año pasado, el Ministerio de Economía trabajó sobre este tema junto con la Asociación de Bancos Privados, con el gremio de trabajadores bancarios y con las empresas administradoras de créditos.
Si bien se preveía que el plan de inclusión financiera se concretara este año, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, anunció en junio que quedó "en suspenso" hasta los primeros meses de 2012.
Pero habrá una experiencia previa. En octubre se prevé implementar un "piloto" con las tarjetas alimentarias que entrega el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), de las que son beneficiarios hogares de ingresos bajos. En ese caso, a los usuarios se les reintegrará todo lo que paguen por IVA en sus consumos, una medida distributiva que busca promover bajar la carga tributaria de esos sectores. Hoy hay cerca de 87.800 hogares beneficiarios de esa tarjeta (unas 330.000 personas).
Este plan plantea desafíos de infraestructura, ya que deberá ampliarse la red de cajeros automáticos y extender el uso de aparatos POS (los lectores de tarjetas que utilizan los comercios para concretar las transacciones).
Lorenzo resaltó un mes atrás en un curso para periodistas organizado por el Banco Mundial y la Universidad Católica, que el impulso que está dando el gobierno a este proceso "es tan solo adelantar cosas que de todos modos van a ocurrir". También dijo que Uruguay tiene un atraso relativo en estos temas con respecto a otros países de la región.
Las cifras
53,1% Es lo que representa la cantidad de clientes incorporados en el semestre respecto de todos los ganados en 2010.
1,5 Son los millones de clientes de depósitos y obligaciones que operaban con el sistema financiero al cierre de junio.