Parlamento Italiano aprobó el paquete de ajuste

Italia aprobó un paquete de austeridad por 70.000 millones de euros (99.000 millones de dólares) en una medida considerada crucial para impedir que la tercera mayor economía de la eurozona sucumba a la crisis de deuda.

La cámara baja aprobó las medidas por 314 votos a favor y 280 en contra, después de la aprobación antes en la tarde de un voto de confianza en el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi. El Senado autorizó el paquete el jueves.

El gobierno aprobó por vía rápida las medidas del paquete, en un principio programadas para más adelante en estos meses de mediados de año, e incrementó su alcance después de que los mercados se desplomaron esta semana por temores en torno a la estabilidad financiera de Italia.

Las medidas de austeridad fueron aprobadas al mismo tiempo que cinco bancos italianos anunciaron haber pasado la prueba de liquidez practicada por la Autoridad Bancaria Europea. Ambas noticias fueron anunciadas tras el cierre de los mercados, así que su impacto sólo podrá ser calibrado la próxima semana.

Según estimaciones del diario de oposición Il Fatto Quotidiano, basadas en cálculos del mayor sindicato del país, CGIL, las medidas exigen duros sacrificios a las familias de clase media al sustraerles cerca de 1.200 euros anuales.

Entre las más impopulares cabe destacar los recortes al sector de la salud.

Para Emma Marcegaglia, presidente de la Confederación de Industrias, Confindustria, las medidas se pueden resumir en una "alza de impuestos" para los trabajadores sin llegar a tocar los numerosos privilegios de la clase política.

Frente al temor de una extensión de la crisis de la deuda que afecta ya a países como Grecia, Irlanda y Portugal, Italia decidió aumentar los recortes y añadir más impuestos.

"Nos exprimen como a un limón", clamaba en coro este viernes un grupo de 200 ancianos frente al Parlamento, al denunciar las medidas que introducen entre otras el pago de una parte de las consultas médicas y obliga a los pacientes a pagar diez euros cuando acuden al especialista y 25 cuando pasen por urgencias y no requieran de hospitalización.

Igualmente suscita enojo el aumento de la edad de retiro a partir del 2013, vinculándola a la esperanza de vida.

El nuevo plan anticipará al 2013 las aperturas sectoriales, con un programa de privatización de empresas estatales y municipales. Congela además los salarios de los empleados públicos y recorta los fondos a las entidades locales.

También se prevé el pago de una tasa sobre los depósitos bancarios: 34 euros por debajo de los 50.000 euros, 70 euros hasta 150.000 euros y 1.100 euros para las cuentas que tengan más de 500.000 euros.

"La enorme deuda pública es el punto más vulnerable de la economía italiana", reconoció en una entrevista al diario La Repubblica, el comisario europeo para los Asuntos Económicos, Olli Rehn.

El banco central italiano, Banco de Italia, advirtió que la crisis de la deuda podría tener "un costo considerable" para las finanzas públicas y la economía real de Italia y aprobó las medidas adoptadas.

El índice de referencia FTSE MIB de la bolsa de valores de Mílán cerró con baja del 1% a 18.450,45, y la prima de riesgo de los bonos italianos con el bono de referencia alemán llegó el viernes a los 300 puntos.

Berlusconi, presionado por la oposición para que dimita, acudió el viernes a una votación de confianza ligada a las medidas de austeridad, votación que su gobierno aprobó fácilmente. Ha sido criticado por no presentarse en público en un momento de crisis. La del viernes fue su primera aparición pública en una semana.

"No he estado ausente ni desaparecido", dijo Berlusconi, según una agencia noticiosa local. "Por el contrario, todos estos días he leído los documentos, he trabajado por el bien de los italianos".

Los legisladores de la oposición sostienen que el gobierno es demasiado débil y está dividido para encarar los apuros financieros, por lo que debería renunciar.

"Si Italia fue objeto de ataques de los mercados, es porque las políticas de su gobierno carecen de credibilidad", dijo Rosy Bindi, presidenta del opositor Partido Democrático.

Los mercados temen que la crisis financiera que tiene atenazadas a Grecia, Irlanda y Portugal pueda extenderse a Italia, país dominado por una abultada deuda y escaso crecimiento, y demasiado cara como para ser rescatada por sus socios de la UE.

La deuda soberana de Italia es una de las más altas de la eurozona con casi el 120% del PIB, aunque muchos analistas consideran el pobre crecimiento como el problema más grave y acuciante.

AFP Y AP

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