El ministro del Interior Eduardo Bonomi anunció que el gobierno enviará antes de fin de año al Parlamento un conjunto de medidas para descomprimir el sistema penitenciario.
El relator especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre los derechos humanos de las personas presas, Rodrigo Escobar Gil, aseguró la semana pasada que el sistema penitenciario se encuentra en " una situación muy grave", donde ocurren "violaciones sistemáticas de derechos humanos", y sus "infraestructuras son obsoletas e inadecuadas" (ver nota relacionada).
De acuerdo a lo publicado hoy por Últimas Noticias se buscará que 1.500 presos cumplan medidas alternativas, como prisión domiciliaria, control electrónico (pulsera) y libertad asistida.
"No es una amnistía" remarcó Bonomi. Las medidas prevén dejar en manos de la Justicia la salida de los centros de reclusión a personas que hayan cometido delitos menores y que, a su vez, no tengan sentencia.
De acuerdo al secretario de Estado los reclusos encarcelados por delitos graves como homicidas, violadores, copadores, secuestradores o rapiñeros que hayan cometido lesiones graves a sus víctimas no podrán estar incluidos.
Las medidas incluirán a mujeres con embarazo a término o madres amamantando, así como los mayores de 70 años, a excepción de los delitos de lesa humanidad
El secretario de Estado señaló que el paquete de medidas ya se encuentra pronto y solo aguarda la firma del presidente José Mujica para ser enviado al Parlamento.
Durante la presidencia de Tabaré Vázquez, se creo la ley de humanización de cárceles que liberó a 800 presos.