Roland Petit: murió un gran coreógrafo

Fue uno de los más influyentes en el siglo XX

El renombrado coreógrafo francés Roland Petit, cuyas creaciones impresionaron a los amantes de la danza de París a Hollywood e inspiró a bailarines, escritores y diseñadores, murió en Ginebra. Tenía 87 años y vivió en Suiza por más de una década. La ópera Nacional de París anunció la muerte de Petit tras recibir la información de parte de su esposa, Zizi Jeanmaire, una bailarina que se convirtió en concertista y solía colaborar con su esposo.

El ministro francés de cultura Frederic Mitterrand dijo, al reconocer el legado de Petit, que algunos de los trabajos del coreógrafo unieron a diseñadores de la talla de Yves Saint-Laurent para los vestuarios, a Picasso para la escenografía, y al poeta y escritor Jacques Prevert. Petit creó 11 obras para la Ópera de París, incluyendo Notre Dame de París, e hizo coreografías para Rudolf Nureyev y Margot Fonteyn, así como obras como Daddy Long Legs con Fred Astaire en Hollywood.

Aunque Petit hizo la coreografía de películas muy alegres y festivas, el sexo y el sufrimiento fueron los temas de los dos ballets tempranos con los que saltó a la fama internacional: Carmen y Le jeune homme et la mort. Petit sorprendió al público teatral y de danza entre Londres y Nueva York en el año 1949 con una versión erotizada de Carmen. Renee Jeanmarie era la femme fatale, vestida con poca ropa, intentando seducir a Petit, quien interpretaba a Don José. Para Le jeune homme et la mort (El joven y la muerte), Jean Cocteau diseñó un libreto sobre un pintor bohemio que esperaba a su amada pero que terminaba enredado en una batalla existencial por la supervivencia. Este ballet fue visto como una metáfora para la desilusión de la posguerra, cosa que impresionó tanto en Europa como en Nueva York. Al trabajar con entre dos extremos con estas obras, Petit se consolidó como un tema de debate durante más de medio siglo, tiempo durante el que se dedicó a coreografiar unas ciento cincuenta piezas.

Mientras que los críticos estadounidenses lo tildaron a veces de chic, los franceses lo criticaron por superficial. Pero con todo, pudo sorprenderlos luego de crear ballets basados en la ópera y en la literatura. En 1980, en Nueva York, el Ballet Nacional de Marsella representó el comentario que hizo Petit sobre Marcel Proust y su obra en Marcel Proust Remembered. También hizo una versión peculiar de Coppelia, a la que convirtió en Coppelius y en la que bailó con un muñeco femenino (la muñeca Coppelia) atado a su cuerpo.

Roland Petit nació el 13 de enero de 1924 en Villemomble, cerca de París. Aficionado a bailar con el piano del restaurante de su padre, el joven Petit entró al Ballet de la Ópera de París a los nueve años y se integró al cuerpo estable de baile a los dieciséis. Con los años, al igual que Maurice Bejart, quiso llegar a un gran público. Pero al tener una base coreográfica sólida, incluso sus más tempranos ballets son válidos en la actualidad.

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