WASHINGTON | El gobierno estadounidense canceló ayer el envío de cientos de millones de dólares en ayuda militar a Pakistán, en un intento por castigar a este país por la expulsión de militares instructores y para presionar a su ejército para que combatan a los militares islamistas con mayor eficacia.
En total, unos US$ 800 en ayuda militar, lo que representa más de un tercio de los más de 2 mil millones del envío anual de Estados Unidos a Pakistán, podrían verse afectados, según afirmaron altos funcionarios norteamericanos al diario The New York Times.
Esta ayuda incluye 300 millones de dólares para reembolsar a Pakistán algunos costos de implementación de más de 100.000 soldados a lo largo de la frontera con Afganistán para combatir el terrorismo, así como cientos de millones de dólares en asistencia para la capacitación y equipo militar, de acuerdo a lo informado por funcionarios del Congreso, el Pentágono y otras altas fuentes gubernamentales que brindaron estos datos al Times bajo anonimato.
Razones. Pakistán "tomó algunas medidas que nos llevaron a suspender parte de la ayuda que le estamos dando al ejército" paquistaní, dijo, luego que saliera a la luz ayer el artículo del diario norteamericano el secretario general de la Casa Blanca, William Daley, interrogado por la cadena ABC.
Mano derecha del presidente Barack Obama, Daley evocó el deterioro de la relación entre ambos países desde que un comando estadounidense matara al jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden, el 2 de mayo en territorio paquistaní.
Las autoridades paquistaníes consideraron entonces que esa operación había constituido una violación de su soberanía y se expulsó a consejeros militares estadounidenses.
"Cuando se trata de nuestra ayuda militar estamos dispuestos a continuar siempre y cuando se tomen ciertas medidas", dijo el mes pasado la secretaria de Estado Hillary Clinton, consultada por la tensión con el gobierno de Pakistán, ante un comité del Senado de su país.