Una parálisis infantil

CARLOS MAGGI

Dicen que Mujica dice, pero no hace; y es verdad. Procuro cavar más hondo. Propongo buscar la especialísima razón que le impide al Presidente resolver, aunque esté convencido y aunque tenga a su favor la mayoría necesaria .

La desgracia de "lo que no sucede", no es culpa de Mujica; se debe a la fragilidad del Frente Amplio; la coalición es un cristal que se astilla y anuncia que se quiebra al soplo de una brisa; y eso da miedo.

¡Hay momentos dramáticos! ¡A cada momento suena un click!

Paradoja: vivimos el sueño de Seregni: se dan los presupuestos de hecho para fijar una política de Estado en varios temas que importan y sin embargo… hay un frente cada vez más craquelé, se agrieta.

El ochenta por ciento de los uruguayos están de acuerdo en cómo superar la falta de seguridad (menores peligrosos sueltos) y en reparar el fracaso de la educación (control y dinero en proporción).

Pero para desgracia de todos sucede que la mayoría del Frente se debe unir para poder actuar; y la unión de los coaligados es un valor que los frentistas no están dispuestos a perder.

Con todo, la interna del Frente se descuartiza tironeada por sus diferencias ideológicas. Piense un caballo que va a todo correr y resulta que sus patas no llevan la misma velocidad que sus ancas y la cabeza registra un retraso de varios metros.

Cuanto mayor sea el entendimiento político entre oposición y gobierno, más lejos estará el gobierno de mantener intacta su anatomía.

La impaciencia por falta de avances hacia la utopía prometida, es la obsesión de los radicales; ansían que desde el Uruguay, sea volteado el sistema capitalista; y no están dispuestos a esperar.

También figuran entre los temibles velocistas algunos que no sienten así, pero "hacen" que lo sienten para cuidar sus votos. Estos también proclaman, cuando menos se espera:

- Hasta aquí llegué; pero, ni un paso más.

Lo estamos contemplando: el 80% de la gente (grupo integrado por frentistas benevolentes, más opositores benevolentes) queda fuera de acción, cautivo de ultras reales o fingidos.

En los sistemas parlamentarios, el gobierno debe contar con la mayoría: 50% más uno. Pero a Mujica esa exigencia no le basta, solo puede decidir cuando dentro de su coalición logra el 100%.

Y sucede, que el frágil cristal de la unidad, cliquea cada vez más seguido (Saravia, Fernández Huidobro, Nin Novoa, Semproni, Lorier).

Romano Prodi discutió con un "puro" cuyo voto era decisivo, durante mucho rato; y cuando salió de la sala sin haberlo convencido, dijo:

-"Está loco, me había olvidado de que está loco"-refiriéndose a Bertinotti. La izquierda estaba a punto de perder el gobierno (ganado en las urnas) al tratar el Presupuesto, Prodi se quedó sin mayoría.

En plena desesperación se entrevistaron, para "arreglar" las diferencias. Prodi siguió comentando:

-"Me ha hecho propuestas cubanas, dignas del comandante Marcos. Esta crisis que estamos sufriendo, es la crisis más loca del mundo "

Prodi destrató a Bertinotti en los diarios :

-"Usted decidió conscientemente, provocar un hecho… imperdonable."

Refundación Comunista tardó una hora en elaborar una respuesta ante semejante. Proclamó:

-"El gobierno decidió perseguirnos en nombre de una política económica que no toma ningún camino reformador y que hace pagar el cambio a los sectores más débiles".

La fórmula estuvo pronta en pocos minutos porque el eslogan era el usual. Los radicales dicen siempre lo mismo:

-"¡Pobres los pobres! Siempre son ellos los que pagan".

Hubo un silencio ominoso, lleno de gestiones secretas, y al final de tanto drama, se supo que la coalición de izquierda renacía de sus cenizas: Bertinotti avisó que se conformaba con ser el propulsor de una conquista obrera: rebajar la jornada de trabajo. Y los principistas servidores de la moral pública, votaron el Presupuesto del neoliberal Ciampi, contra una promesa a cumplirse cuatro años después, en el 2001: una ley que redujera el horario semanal de 39 horas a 35. La ductilidad del comunismo italiano hace música de acordeón, estira y achica.

Leí con interés una nota firmada por Martín Aguirre: "El "apagón" que se veía venir" (El País, 3/7/11):

-"Hace 4 años que se venden mil camiones por año. El año pasado, solo para los granos, se movieron 207.000 viajes de camiones. Cuando se inaugure Montes del Plata se van a precisar 150.000 viajes más de camión.

-"¿Qué va a pasar con estas rutas que no aguantan?"-preguntó Mujica. Sus palabras generaron inmediata reacción en el sector privado. Humberto Perrone, de la Intergremial de Transporte de Cargas, dijo: "La crisis se veía venir, si no se reparan las rutas…, no va a haber posibilidad de sacar más producción".

Gonzalo Tapia, director de la empresa de servicios marítimos Schandy, afirmó: "Las limitaciones de infraestructura no son algo nuevo en Uruguay". Además del desgaste de carreteras hay problemas de energía, restricciones en el ancho de banda y la necesidad de una nueva terminal de contenedores en el puerto de Montevideo".

La solución buscada por el gobierno para suplir esa falta de recursos para mejorar la infraestructura -agrega Martín Aguirre-, ha sido redactar una ley sobre Participación Público-Privada, pero la misma lleva meses estancada en el Parlamento, pese a que cuenta con el apoyo de todos los partidos de la oposición. La resistencia de sectores como el Partido Comunista… que denuncia que detrás de la misma hay "intenciones privatizadoras ocultas" hace que la norma no logre aprobarse". "Algo similar ocurre con la inversión en el área ferroviaria".

COMENTO: Después de ocho años de desarrollo poderoso, comprobamos que no hay mantenimiento en el Uruguay, (se ven escuelas y liceos ruinosos; y ninguna escuela en construcción). ¿Cómo se hará para evitar el barranca abajo, en plena bonanza?

Se hará llevándose por delante a las minorías ideológicas que se oponen al desarrollo del país.

Esto tardó en entenderse, pero por fin sucedió.

La ley de asociación del Estado con particulares (que debió adoptarse hace 19 años) fue aprobada por el Senado el jueves pasado (6/7/11). Harta ya, la izquierda decidió como debía. El Frente, unido a blancos, colorados e independientes decidieron, por primera vez, dejar en evidencia al super Presidente, al senador Eduardo Lorier, que manda en el Plenario, que manda al Poder Legislativo (mandata). Supongo que Lorier, mientras se paseaba por el ambulatorio, sacaba cuentas:

-Pueden votar lo que quieran. Les di una vacación. Cada uno tiene el tamaño de su contrincante; el 80% del electorado en contra de mí, me agranda.

COMENTO: Es como quien dice empanadas de carne en partes iguales de vaca y alondra: una vaca, una alondra; una vaca una alondra.

Lorier es el uruguayo con más poder; tiene la alondra plenaria (el dos de la muestra). Está por encima de lo que establece la Constitución de la República; el Plenario es nuestra autoridad máxima. A Lorier también responde el Pit-Cnt que ya empezó a moverse. ¿Quién impide más, con tan poco?

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar