P.D.M.
Considerado como la luz al final de túnel para muchos productores chicos, el programa "Balde lleno" es una herramienta clave. Fue desarrollado por Artur de Camargo, de Embrapa, que recibió el "Premio Impacto" 2011.
Se trata de un plan de transferencia de tecnología que consiste en calificar y asesorar al pequeño productor lechero. Está en más de 520 municipios de Brasil, en 3.200 propiedades pequeñas, a partir de media hectárea y con 5 vacas. En cada ciudad, un técnico desarrolla una unidad demostrativa y aplica tecnologías básicas en producción de leche. El productor cambia la forma de trabajo en evolución permanente.
Los productores se ofrecen para cambiar su forma de producir. Embrapa forma técnicos para que los orienten sobre lo que se puede implantar, se investiga, calcula y se decide el rumbo.
Lo integran: Embrapa (durante 4 años capacita al técnico y asesora), el productor (que tiene que estar dispuesto a aceptar lo que se le aconseje y mostrarlo), un técnico local (capacitado para extensión) y una entidad pública o privada (para pagar al técnico).
No se busca que el productor se haga rico sino que sea viable y se evita que emigre a las ciudades aumentando un problema social. Sólo sirve para quien quiera trabajar.