WASHINGTON | AP
El comité de finanzas del Senado estadounidense recomendó aprobar los TLC con Colombia, Panamá y Corea del Sur, aunque persisten discrepancias entre republicanos y demócratas.
El comité de finanzas del Senado recomendó ayer aprobar los Tratados de Libre Comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur en una sesión informal, pero las discrepancias entre republicanos y demócratas sobre la asistencia a trabajadores estadounidenses cesados debido a la competencia extranjera siguen complicando las probabilidades de una ratificación legislativa formal.
Los republicanos han hecho de la aprobación de esos tres tratados un asunto más que nada de principios.
En los debates que sirvieron para proponer enmiendas no vinculantes a los proyectos de ley de implementación de los tratados, ambos partidos se mostraron dispuestos a seguir negociando para tratar de salvar las diferencias.
Pese a su pronunciamiento afirmativo sobre los tres acuerdos comerciales, las diferencias partidistas quedaron de manifiesto cuando los once miembros republicanos votaron contra el TLC con Corea del Sur, en protesta porque el borrador del proyecto de ley incluye la renovación de una ley que protege a los desempleados por el comercio internacional, conocida por sus siglas en inglés TAA a la que firmemente se oponen.
El jefe de la comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara, el republicano Dave Camp, se mostró abierto a estudiar la renovación del TAA, pero sólo separado de los comerciales.
Orrin Hatch, principal republicano en el comité, había advertido al comenzar la audiencia que de fracasar su propuesta para eliminar la mención al TAA votaría en contra del tratado comercial con Corea del Sur. Los republicanos se habían mostrado a favor de los tres tratados comerciales, pero se oponen a que incluyan TAA porque costaría unos 1.000 millones de dólares al año.
Estas discusiones se vuelven más complicadas, ya que los republicanos y el gobierno de Barack Obama se encuentran enfrascados en duras negociaciones por el déficit del país.
El comité votó 13-11 a favor del borrador de Corea del Sur, 22-2 a favor de Panamá y 18-6 a favor de Colombia, pese al naufragio previo de una enmienda del demócrata Benjamin Cardin para incluir en el proyecto de ley el plan de acción acordado con el gobierno colombiano para combatir la violencia antisindical.
Declaraciones. El presidente colombiano Juan Manuel Santos expresó su alegría en Twitter cuando publicó que "celebramos amplias mayorías bipartidistas en favor del TLC en comisión del Senado. Gracias Senador Baucus``.
El presidente del comité, el demócrata Max Baucus, incluyó en el proyecto de ley con Corea la renovación del TAA, un requisito previo impuesto por la Casa Blanca para enviar al Congreso los tres acuerdos comerciales, estancados desde 2006. Pero señaló que no descarta otras opciones para extender el TAA, "siempre que brinden certeza`` de que entrará en vigencia simultáneamente a los tres tratados comerciales.
Durante una audiencia informal simultánea, el comité de medios y arbitrios de la Cámara baja votó 22-15 a favor de los tratados con Panamá y Corea, pero se declaró en receso antes de debatir el de Colombia.
El comité de la Cámara baja, controlado por republicanos, debatió borradores de proyecto de ley que no incluyen el TAA, un programa de beneficios laborales creado en 1962 y que es utilizado frecuentemente como ficha de negociación para ambos partidos. Fue renovado justo antes de que el Congreso estadounidense ratificara en 2007 el tratado de libre comercio con Perú pero expiró en febrero.
El presidente del comité, el republicano Dave Camp, dijo que si la Casa Blanca enviara las versiones finales de los proyecto de ley sin mencionar el TAA, él los sometería a votación el mismo día, igual que a un proyecto de ley de TAA por separado. Pero los demócratas temen que un proyecto de ley de TAA por separado no obtenga los votos necesarios.
Los tres proyectos de ley podrían incrementar las exportaciones agrícolas y fabriles estadounidenses en unos 13.000 millones de dólares anuales y crear decenas de miles de empleos adicionales, pero habrá que esperar para conocer su resolución final.
Gobierno. Sin embargo, la Casa Blanca ha retenido el envío de los acuerdos al Congreso al tiempo que revisa los tratados con las naciones afectadas, mientras negoció un acceso más amplio en Corea del Sur para las empresas automotrices estadounidenses, persuadió a Panamá para cambiar sus leyes fiscales y acordó un plan de acción con Colombia para combatir la violencia contra los grupos sindicales.
Las audiencias en ambas cámaras constituyen el primer paso de la ratificación legislativa y es la única oportunidad que tienen los congresistas para presentar enmiendas que -de ser aprobadas por los respectivos comités- la Casa Blanca podría incluir cuando envíe formalmente los proyectos de ley al Congreso.
Una vez que la Casa Blanca envíe formalmente su versión final, los legisladores sólo podrán votar a favor o en contra de los tres acuerdos comerciales anteriormente tratados.
Tanto el gobierno como los congresistas quieren ratificar los acuerdos comerciales antes del receso del Congreso en agosto. Legisladores han advertido que luego será difícil por los preparativos hacia las elecciones presidenciales del año entrante.
El punto polémico
La renovación del TAA, que expiró en febrero, se encuentra en el núcleo de las discrepancias. Ese programa, que con un costo de 1.000 millones de dólares para ayudar a trabajadores afectados por el comercio exterior y es rechazado por oneroso por los republicanos, fue vinculado al acuerdo comercial con Corea del Sur por el Senado, dominado por los demócratas.