Los rebeldes libios rechazaron ayer el plan de paz propuesto por la Unión Africana (UA) porque, dijeron, permitiría que el coronel Muamar Gadafi siguiera en el poder.
Los jefes de Estado africanos reunidos en Malabo aprobaron el viernes, tras dos días de intensas discusiones, un acuerdo marco que prevé que Gadafi debe quedar al margen de las negociaciones, un alto el fuego inmediato y una transición con elecciones democráticas. Pero el documento de la UA no pide explícitamente que Gadafi deje el poder, contrariamente a lo que exige el Consejo Nacional de Transición, la dirección política de la rebelión libia.
Una fuente próxima a la UA afirmó el viernes, al término de la cumbre, que la "transición (libia) debe ser consensual e inclusiva, es decir que todas las partes, incluido Gadafi, deben estar de acuerdo y poder participar" en ella.
Por otra parte, los miembros de la UA decidieron no cooperar en la aplicación de la orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional contra Gadafi, por considerar que complica la solución de la situación. La UA es uno de los raros mediadores aceptados por el dirigente libio.
Por su parte, el Consejo Nacional instituido por la oposición libia aclaró que si Gadafi deja el poder y se repliegan las tropas del gobierno, el coronel puede permanecer en el país, bajo supervisión internacional.
El jefe del Consejo, Abdel Jalil, sostuvo que "como solución pacífica le ofrecimos la posibilidad de la renuncia y ordenar a sus soldados retirarse a sus cuarteles y posiciones, después de lo cual puede decidir permanecer en Libia o ir al exterior".
Los rebeldes libios se preparan para lanzar una ofensiva en las próximas 48 horas sobre Trípoli, dijo en Bengasi el portavoz militar del Consejo, Ahmed Omar Bani. "En los próximos días nuevos desarrollos tendrán lugar en esa línea del frente", sostuvo el portavoz en referencia al frente sur de Trípoli, donde las fuerzas rebeldes ganaron posiciones en las últimas semanas.
La Corte Penal Internacional emitió el 27 de junio el mandato de arresto contra Gadafi, su hijo Saif al-Islam y el jefe de los servicios secretos, Abdulá al-Senussi, acusados de crímenes contra la humanidad. El mandato de captura fue pedido por el fiscal Luis Moreno Ocampo, quien aseguró que está en condiciones de demostrar con "pruebas directas y consistentes" que Gadafi ordenó ataques a civiles desarmados, entre otros crímenes. El gobierno libio rechazó la decisión de la Corte y advirtió que no reconoce la autoridad del tribunal de La Haya.
Las presiones para que gadafi abandone el poder se intensificaron ayer en Libia, donde la OTAN aumentó los bombardeos.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtió ayer que "en lugar de proferir amenazas, Gadafi tendría que preocuparse primero por el bienestar de su pueblo y debería abandonar el poder y ayudar a facilitar una transición democrática que cumpla con las esperanzas del pueblo libio".
El viernes, el coronel Gadafi aseguró en un mensaje retransmitido por la televisión, que su pueblo será "capaz un día de llevar la guerra al mar Mediterráneo y a Europa".
Tregua: Oposición dejaría que Gadafi se quede en el país, si abandona el poder.