GUILLERMO ZAPIOLA
Iba a llamarse "Hugo Cabret", pero las últimas informaciones indican que el título se redujo, meramente, a "Hugo". Se trata del nuevo film de Martin Scorsese, rodado en 3-D y actualmente en postproducción.
Cuando comenzó la renovada moda del 3-D, Scorsese había dicho que le interesaría trabajar en el formato "siempre y cuando encontrara un tema que lo justificara". No quería una historia que se limitara a tirarle a la gente cosas a la cara, sino que la técnica sirviera para respaldar una estética.
El director de Taxi Driver, El toro salvaje y Pandillas de Nueva York cree efectivamente haber encontrado ese tema en la novela de Brian Selznick La invención de Hugo Cabret, una historia para niños que puede asustar a primera vista a cualquier niño que considere la posibilidad de leerla (tiene 544 páginas) pero que según quienes la conocen justifica el esfuerzo.
De hecho, casi la mitad de esas páginas consisten en imágenes: dibujos, fotografías, tomas de viejos films mudos. La acción transcurre en París en 1931, y el protagonista es un niño que se oculta entre los muros de una estación ferroviaria, perpetra pequeños robos y se ocupa de que los relojes del lugar funcionen a la perfección.
Pero no solamente los relojes le interesan. El chico posee un pequeño robot que perteneció a su padre y que se dañó seriamente en un incendio. En realidad, sus robos (de juguetes) tienen un objetivo: conseguir las piezas para que el robot pueda volver a funcionar. Y el dueño del pequeño quiosco de la estación al que despoja de su mercadería tiene nombre y apellido: se llama Georges Mélies. No es difícil sospechar que ese dato haya sido el primero que atrajo a Scorsese en el libro.
Como se sabe, Mélies fue uno de los pioneros del cine francés, y el verdadero creador del cine fantástico. En 1931 su época de gloria había quedado atrás, y sobrevivía justamente regenteando un quiosco de juguetes y golosinas en una estación de trenes en París (murió en 1938, y solamente dos cineastas concurrieron a su funeral, uno de ellos René Clair). Ese punto del libreto es histórico.
De modo que Scorsese se encontró con una historia que involucra a un niño, un misterio en su pasado, un robot, algunos elementos mágicos y al cineasta que introdujo la magia en el cine. Era inevitable que se involucrara en el asunto.
La adaptación ha sido escrita por John Logan (Un domingo cualquiera, Gladiador), y el elenco está encabezado por Assa Butterfield (el pequeño protagonista de El niño con el piyama a rayas), quien encarna al personaje titular, y Chloe Moretz (Kick-Ass), que interpreta a una chica llamada Isabelle. El despliegue de secundarios es interesante: Ben Kingsley (quien ya trabajó para Scorsese en La isla siniestra) es el cineasta Mélies, Sacha Baron "Borat" Cohen es un inspector de la estación, y en otros papeles episódicos asoman Jude Law, Ray Winstone y el indestructible Christopher Lee. Se dice también que Johnny Depp realizaría una aparición no acreditada.
El estreno del film se anuncia para el próximo noviembre. Luego Scorsese se abocará a su demorada Silencio (sobre persecuciones religiosas en Japón), y a una biografía de Sinatra.