Cuando el Frente Amplio asumió el gobierno nacional en marzo de 2005, se notó que habría grandes cambios en materia de nombramientos dentro de la órbita oficial. Por ejemplo, que sería descartado el cierre de vacantes acordado solemnemente durante la presidencia del Dr. Jorge Batlle.
Sin ir más lejos, apenas asumió la presidencia el Dr. Tabaré Vázquez, fueron colocados decenas de guardaespaldas, calificados y de los otros, para cuidar al primer mandatario y su entorno.
Ahora, la Oficina Nacional del Servicio Civil nos da a conocer la realidad en esta materia: decenas de miles de empleados fueron inflando la burocracia de manera constante desde el final del gobierno de Batlle hasta el hoy del gobierno del presidente Mujica. En concreto, desde que el Frente Amplio es gobierno (marzo de 2005), la cantidad de vínculos laborales con el Estado en calidad de funcionarios públicos aumentó en 27.572: pasó de 231.270 a los actuales 258.842.
Como se ve, el oficialismo borra con el codo lo que escribió antes y sus argumentos defendiendo este alud de nombramientos, son harto débiles. En particular su intento de explicar la creciente burocracia como un presunto esfuerzo por regularizar contratos precarios que vendrían de administraciones anteriores.
La tendencia a hacer crecer la plantilla de empleados que pagamos todos los uruguayos se mantiene firme y los nombramientos no parecen dirigirse a encaminar dicha plantilla en el sentido que corren las preocupaciones más graves, como la inseguridad, ya que la ONSC informa que sólo el 11% de los 258.842 funcionarios están afectados a los servicios de seguridad.
Así van las cosas por estas fechas.