"Es verdaderamente llamativa la carrera que hemos hecho con Grey`s Anatomy", dice Patrick Dempsey. "Ha sido un viaje sorprendente, y me siento muy afortunado de haber podido ser parte de él. Literalmente, el programa ha transformado mi vida y a mi familia".
En otras palabras, y en contra de lo que han afirmado los rumores, no tiene intenciones de abandonar el Seattle Grace Hospital.
"Es bueno tomarse unas pocas semanas de vacaciones antes de comenzar la octava temporada", agrega Dempsey. "Empezamos pronto, y siempre estoy excitado por volver. Seamos francos: en medio de la crisis económica que padecemos, es bueno tener trabajo".
"Créame, esas palabras me acompañan desde hace mucho tiempo", afirma Dempsey con una carcajada. "Hemos tenido algunos años bastante difíciles, y nunca me olvidaré de ellos".
El hecho de que las películas lo llevan lejos de su casa de Los Angeles es otro motivo para aferrarse a la pequeña pantalla. Dempsey está casado con la artista del maquillaje Jill Fink, la fundadora de la empresa Delux Beauty, con quien ha tenido tres hijos: Tallulah, de nueve años, y los mellizos Darby y Sullivan, de cuatro.
"Para mí no hay nada mejor que simplemente estar en la ciudad y disfrutar con mis hijos", sostiene. El cine lo saca de esa tranquila vida familiar.
Cuando se le pregunta qué opinan sus hijos acerca de que ande por ahí combatiendo Autobots, Dempsey responde que son todavía demasiado chicos para apreciar el hecho de que su padre esté en una de las grandes superproducciones del verano. Sin embargo, se divierten realmente con los juguetes que acompañan la producción de la película.
"Por supuesto, su padre necesita un grado de Ingeniería para poder armar algunos de esos juguetes", dice Dempsey riéndose, "pero hago lo mejor que puedo".