Científicos alemanes y canadienses identificaron por primera vez un patrón de activación cerebral ante el estrés que solo está presente en los individuos urbanos y que estaría asociado a la aparición de trastornos como ansiedad, depresión o esquizofrenia.
Los autores del estudio que acaba de publicar la revista Nature observaron que en las personas citadinas sometidas a una presión psicológica intensa se activaba más la región cerebral denominada amígdala y había otra zona, conocida como "corteza cingulada anterior perigenual", que mostraba una actividad superior. Esto no ocurrió en los que se habían educado o vivían en el campo.
Los ciudadanos que se prestaron a participar en este análisis tuvieron que realizar ejercicios matemáticos mientras su cerebro era escaneado con la técnica conocida como resonancia magnética funcional. Al mismo tiempo eran provocados por los investigadores, de modo que saliera a la luz la forma en que su cerebro funcionaba ante situaciones de gran estrés.
El hecho de que en el estudio cobrase protagonismo la amígdala concuerda con el papel que se ha atribuido a esta zona del cerebro en el procesamiento de las reacciones emocionales y, como explican los autores del estudio, liderado por Andreas Meyer-Lindenberg, de la Universidad de Heidelberg (Alemania), en el desarrollo de "trastornos de ansiedad, depresión y otros comportamientos que se observan con mayor frecuencia en las ciudades, como la violencia".
La falta de tiempo y la sensación de no tener el control es lo que altera más al organismo, dijeron los técnicos al diario español "El Mundo".
Lo que se ha constatado es que las hormonas sufren una transformación como consecuencia de la vida en la ciudad. Ahora bien, los propios autores reconocen que han hallado una correlación, no una asociación causal y que debe seguirse investigando en la materia.
"Es necesario verificar estos resultados", señala Jesús de la Gándara, jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos. En todo caso, queda confirmado el gran interés que tiene investigar los mecanismos biológicos que están detrás de algo que los especialistas ven diariamente en su consulta: vivir en la ciudad altera al organismo.