CANELONES 1 PATRICIA MANGO
La muerte de Julio Martín Silva (26), asesinado en Pando el sábado pasado, provocó una crisis en una familia que se confiesa muy unida. Soledad, hermana de la víctima, relató cómo fueron las últimas horas del joven.
La madre de Julio Martín Silva, empleada pública, y de sus 5 hermanos de 24, 23, 16, 15 y 14 años, no sale del asombro por el trágico desenlace del joven empleado de la construcción. La familia completa quiere "limpiar" el nombre de Julio.
Temen que las versiones policiales y de prensa lo presenten como un adicto a la pasta base. Desmienten, además, que Julio estuviera armado y afirman que el matador estaba herido cuando fue hallado por la Policía, a raíz del forcejeo.
Soledad, de 23 años, es la mayor de las hermanas de Julio y vocera de los Silva. En diálogo con El País, la joven -madre de dos pequeños- recuerda a su hermano como "familiero". "Somos muchos y muy unidos" dijo. Ella vive a una cuadra de la casa de familia donde su madre comparte el techo con los tres más chicos. Julio era el que le ayudaba con el sustento económico. "Mamá es empleada pública y llevaba la casa adelante con él", comentó.
"No era adicto. No era lo que se dice; salía algunos fines de semana y tomaba algo; sus juntas, hasta donde estoy al tanto, no consumen tampoco", aclaró al referirse otra vez a las versiones de prensa que lo sindicaron como fallecido en una discusión por pasta base.
Ese sábado Julio no trabajó. Soledad repasó lo que sucedió ese día sin saber que sería de las últimas personas que vio a su hermano con vida. Aunque hubo elementos que, después de consumados los hechos, entiende que pudieron ser señales de que algo no estaba bien.
Esa tarde ella fue a la casa de la madre y sus hermanos. Estaba Julio. Tomaron mate. Y "me quedé hasta la una y media. Nunca estábamos hasta tan tarde, le pedí que me acompañara porque vivo a una cuadra. Lo saludé y le dije `cuidate` como siempre hacía. Me dijo, `nos vemos mañana` (por el domingo) en que íbamos a salir juntos", contó Soledad.
Consultada si sospechó que era la última vez que hablarían, confiesa que no, pero sí destaca que nunca se quedaban hasta tan tarde. También le costó dormir. Creyó que era temor porque estaba sola "Me robaron en enero. Y por eso también le pedí que me acompañara". Y a las tres de la mañana no había logrado conciliar el sueño. Cinco horas después su madre le golpearía la puerta para contarle la noticia.
De acuerdo a lo que familiares de Julio reconstruyeron, estaba solo. Fue a casa de un vecino y estuvo hasta tarde con ellos. "Ahora vengo", habría dicho, pero no volvió más. Asumieron que había ido a casa de su madre.
Después sobrevino la discusión en plena calle. De acuerdo a testigos que cita la familia, al joven le quisieron robar los championes. Dos hombres lo sostuvieron para que "El Ruso" lo apuñalara.
Julio alcanzó a levantar una pierna para defenderse y la puñalada le dio en la pierna, debajo de la rodilla. Agonizando, se arrastró varios metros hasta la casa de una familia conocida.
"Ayudame, `El Ruso` me apuñaló" alcanzó a decir. "Me estoy muriendo". La ambulancia, "demoró en llegar". Ellos piensan que si llegaba antes, Julio tal vez pudo haberse salvado.
MÁS IMPLICADOS. A las siete y media una vecina les contó lo sucedido. Según Soledad demoraron cuatro horas en avisarles por decisión policial. Señaló errores en el acta de defunción, no solo en la calle -Manuel Quintela en lugar de Facelli- y en la hora: fija las dos y media pero según la familia, el deceso fue cerca de las cinco de la madrugada.
El matador que ya está preso por homicidio y rapiña, era conocido del barrio pero no eran amigos de la misma barra.
Según sostiene Soledad su hermano no estaba armado. Al preguntarle cómo se explica que el homicida tenga una herida en la espalda, dice que no sabe. La Policía confirmó a El País que hay dos personas más sospechosas de estar involucradas. Uno ya compareció y quedó en libertad. El otro estaba prófugo ayer. La familia de Silva quiere justicia. "Los que lo agarraron para que El Ruso lo apuñale son tan culpables como él", sostuvo Soledad.
La joven pide limpiar el nombre de su hermano y que la ley alcance a los que "quedaron libres" ya que entienden que son partícipes del hecho que le costó la vida a Julio. Dice que no temen represalias porque además se sienten ampliamente apoyados por el vecindario.
Autor del crimen ya está en prisión
El autor material del homicidio de Julio Martín Silva, identificado por la Policía como P.A.C.P. de 24 años, fue procesado por la Justicia de Canelones y ya está en prisión. Según lo confirma un parte oficial de Jefatura de Policía, "El Ruso", como era conocido en el barrio, fue procesado por un delito de homicidio en reiteración real, con un delito de rapiña especialmente agravada. En tanto los cómplices están libres. Uno de ellos compareció ante la Justicia en tanto que el restante permanece prófugo desde el mismo día del asesinato de Silva. La policía encontró al autor del crimen escondido en una casa que estaba trancada por fuera. Según las fuentes policiales que consultó El País el mismo día del asesinato, el hombre estaba herido. Tenía una puñalada en la espalda y otra en el abdomen. Si bien "El Ruso" está procesado, aún no conoce cual será su pena.