El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó hoy levemente a la baja sus previsiones de crecimiento para América Latina y el Caribe en 2011 a 4,6% (4,7% en abril). Además, advirtió que el aumento de la demanda doméstica puede llevar a un sobrecalentamiento económico, sobre todo en Sudamérica.
"El crecimiento de América Latina y el Caribe se mantiene robusto", indicó el Fondo en una actualización de sus previsiones económicas y financieras semestrales divulgadas en Sao Paulo.
La región se recuperó "rápida y sólidamente" de la crisis mundial y creció 6% en 2010.
El impulso principal se observó en América del Sur, "donde los precios de las materias primas, las condiciones favorables del financiamiento externo y las políticas macroeconómicas flexibles estimularon la demanda doméstica", señaló el Fondo.
Pero precisamente esa gran demanda interna ha generado señales de alarma: ya comienzan a verse señales de recalentamiento, como aumento de la inflación y de los precios de los bienes y mayores déficit de las cuentas corrientes.
Algunas economías emergentes "están claramente enfrentando el riesgo de recalentamiento", indicó el consejero económico del Fondo, Olivier Blanchard, al presentar en San Pablo una actualización de su informe de previsiones económicas mundiales.
El funcionario del FMI destacó que en particular en América Latina se registra una fuerte apreciación de las monedas locales en un contexto de aumento de los precios de las materias primas.
A esto se le une el incremento de los precios de los alimentos y de los combustibles a nivel mundial, lo que añade retos a los gobiernos que buscan "contener la inflación y proteger a los pobres".
El FMI también rebajó levemente su proyección para 2012 a 4,1% (4,2% en abril).
La situación en América Central y el Caribe se muestra un poco más auspiciosa, con una recuperación que gana velocidad, pero su desempeño sigue estando en gran parte supeditado a sus fuertes nexos con economías avanzadas, especialmente Estados Unidos.
Asimismo, elevada deuda pública y comercio en condiciones más desfavorables siguen amarrando el crecimiento en esas regiones.
Por países, México crecerá 4,7% en 2011 (4,6% pronosticado en abril) y Brasil 4,1% (4,5% previsto en enero).
El recorte sobre la previsión de crecimiento brasileño es un dato relevante para Uruguay, dado que en la medida que Brasil es su principal socio comercial de Uruguay, por lo que la economía local está vinculada a lo que pase en el principal país de la región. Para 2012 el ajuste a la baja fue de 4,1% a 3,6%.
Para China, el segundo socio comercial de Uruguay, el organismo mantuvo su estimación de expansión de la economía de 9,6% para 2011 y de 9,5% para 2012. Asimismo dejó sin cambios su proyección sobre el crecimiento de la economía rusa –principal comprador de carne uruguaya- en 4,8% y 4,5% para 2011 y 2012 respectivamente. El organismo internacional redujo de 4,4% a 4,3% su estimación sobre el crecimiento global.
El crecimiento de Argentina será de 6,0%, de Chile 6,2% y Colombia 4,6%, según las previsiones.
Además, Perú crecerá 6,6% y Venezuela, el único país latinoamericano que no creció en 2010 (-1,5%), lo hará en 3,3%.
Por su parte, la región centroamericana crecerá 4,4% y la caribeña más débilmente, 2,7%.
Los riesgos para América Latina a corto plazo son "más balanceados" que para el resto del mundo, indicó el Fondo.
Si las condiciones financieras mundiales se vuelven complicadas, se podría observar "una inversión de los flujos a la región, lo que afectaría adversamente sus perspectivas", advirtió.
Hacia el futuro, los gobiernos de la región necesitan reducir el ritmo del gasto, que le coloca un peso excesivo a las políticas monetarias, en momentos en que entran grandes flujos de capitales y se aprecian las monedas en la región.
Reforzar las medidas macroeconómicas prudentes y usar controles de capital para mejorar la fortaleza de los sistemas financieros es otra recomendación del Fondo.
Específicamente para América Central, el énfasis debe colocarse "en redirigir las políticas de contención usadas durante la recesión mundial" y en el Caribe "deben consolidarse las políticas fiscales para asegurar la estabilidad económica y allanar el camino al crecimiento sostenible", agregó.
En base a AFP