MATÍAS CASTRO
Si algo le faltaba al increíble y fabuloso circo generado a raíz de la separación de Diego Forlán y Zaira Nara era la opinión de una astróloga. Ya medio planeta ha opinado sobre el asunto. Los programas más diversos de televisión siguieron el tema, páginas web y programas de radio hicieron lo suyo. Y, como era inevitable y usted habrá podido apreciar, no hubo uruguayo que desconociera la cuestión. De esta manera hemos hablado y oído hablar más de esta ruptura que del partido de Peñarol ayer, lo cual no es poca cosa. ¿Por qué la repentina fiebre por la separación de una pareja que, aunque popular, no era estelar? Pareja estelar, para dar un ejemplo y explicar claramente, sería una de Susana Giménez o una figura similar.
Uno de los factores más importantes en este asunto es el de la intriga. El misterio siempre atrae multitudes, como supo Agatha Christie en su momento. La separación del uruguayo y la modelo argentina está cargada de incógnitas y eso, en el mundo del espectáculo, siempre da pie a rumores de todo tipo y color. Los rumores, a su vez, son la mejor materia de conversación y suelen extenderse como un virus en muy poco tiempo. Tanto pesan para la gente, que despejarlos puede ser cuestión de dinero.
Y acá es que podemos medir de verdad el impacto de la separación.
Según la web Primicias Ya, ayer la producción del programa de Susana Giménez negociaba con los agentes de Zaira Nara para tenerla como invitada a su programa. "Para tratar de convencerla, la producción le ofrecería una importante suma de dinero para que acepte charlar con Su", decía la nota que publicó esa página. Y si hay una oferta de plata, hay un motivo para que valga la pena gastarlo. Para el programa, una "confesión" de Zaira equivale a buenos índices de rating porque el tema es el más candente. Por otra parte una suma de dinero (si es que la información es real) también asegura la exclusividad y que la única fuente de la que salga la verdadera historia de la separación sea Susana Giménez.