Buenos Aires | Oficinas alquiladas por la Fundación Madres de la Plaza de Mayo fueron allanadas ayer por orden del juez Norberto Oyarbide en la causa que investiga el supuesto fraude cometido por el exapoderado. El operativo se llevó a cabo en un departamento en Buenos Aires donde fueron secuestradas numerosas cajas con documentación y computadoras.
Según aseguró Hebe de Bonafini, el lugar fue "utilizado exclusivamente" por Pablo Schoklender, hermano de Sergio, exapoderado de la Fundación investigado por un posible fraude millonario con el dinero -aportado por el gobierno de Cristina Fernández- que administraban las Madres para un programa de viviendas. Cuando Sergio renunció, en medio del escándalo, a las Madres, Pablo tomó su lugar y poco después fue despedido.
La propia Bonafini, presidenta de las Madres, le solicitó al magistrado investigar el lugar utilizado para la Fundación.
"Dicha unidad fue locada por la Fundación que represento y fue utilizado exclusivamente por el coimputado Pablo Schoklender y personas de su estricta confianza", aseguró Bonafini en un comunicado.
"Desde que el mencionado fuera desvinculado de esta Fundación hemos recibido llamados de personas vinculadas al mismo, requiriendo la llave de la unidad con la supuesta necesidad y urgencia de retirar objetos personales", agregó.
La semana pasada Oyarbide le hizo llegar a la Fundación una orden para solicitar la entrega de documentación vinculada a las obras bajo sospecha.
El lunes, cuando se presentó ante el juez para pedir ser querellante en la causa, Bonafini le explicó a Oyarbide por qué todavía no remitió la información. Dijo que estaban realizando una auditoría que estará lista en los próximos días.
Como presidenta de la Asociación, Bonafini presentó además un escrito en el que fue muy dura con Sergio y Pablo. No solo los acusó de ser "los arquitectos profanos del más doloroso dispositivo de traición" pese a que habían sido recibidos "como hijos". Dijo además que sustrajeron cheques que autoridades nacionales entregaron a la fundación en pago por las obras y que los "descontaron en cuevas financieras".
Además, denunció que la noche del 3 de junio "la banda" de Sergio Schoklender se llevó documentos de la institución en un camión blindado, de forma "clandestina". La Nación/GDA