El gobierno tiene disponibilidades por unos US$ 1.400 millones que le dan para cubrir un año de pagos de deuda. Ese "seguro" tiene un costo de US$ 70 millones, dijo el ministro de Economía, Fernando Lorenzo.
Indicó que si bien la nota que le asignan las calificadoras de riesgo a Uruguay -que entiende no es la correcta- no determinaría hoy poder financiarse a menor costo, sí es necesaria para cuando las condiciones cambien.
Estimó que la agencia Moody`s, la que mejor nota le pone a la deuda uruguaya a un escalón del grado inversor, está dos escalones por debajo del nivel que tendría que tener Uruguay.
El sábado, en una charla en el cierre del Curso de capacitación sobre Economía y Finanzas para periodistas -organizado por el Ministerio, el Banco Mundial y la Universidad Católica-, Lorenzo se refirió a la inserción internacional de Uruguay y manejó el concepto de que para el país "es vital" tener acceso a mercados (ver aparte).
Uno de ellos es el financiero, sobre el que afirmó que el gobierno debe "evitar que el acceso a financiamiento se transforme en un cuello de botella".
Es por eso que la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía, practica una política de pre-financiamiento. Esto es endeudarse -mediante la emisión de bonos- para conseguir el dinero que va a necesitar en el corto plazo para pagar intereses de deuda.
Hoy esa liquidez alcanza a cubrir "un año de necesidades financieras", dijo Lorenzo y agregó: "eso tiene un costo".
Con las emisiones de deuda realizadas -por las que se paga un interés de 5% aproximadamente, indicó- "el gobierno debe tener entre US$ 1.300 millones y US$ 1.400 millones" en dinero disponible, expresó. Ese "cash" se coloca a tasa 0%.
Por tanto, la diferencia entre la tasa que pagó el gobierno por contraer la deuda y la tasa a la que puede colocar ese dinero, arroja el "costo" que tiene ese "seguro".
Según Lorenzo el "seguro de mantener la liquidez (que tenemos) es de unos US$ 70 millones en el pago de intereses".
Toda la "factura" de intereses de deuda que tiene que pagar Uruguay este año es de unos US$ 1.100 millones, dijo el ministro por lo que el costo de mantener el seguro es bajo.
NOTA. En ese marco, aprovechó para criticar una vez más a las calificadoras de riesgo ya que entiende que la nota que le asignan a la deuda uruguaya está por debajo del que debería.
"Es muy injusto que no tengamos lo que merecemos cuando lo necesitemos", ya que el día que "no tengamos acceso" al financiamiento podríamos decir "nosotros tenemos esta calificación, somos distintos" y por eso "uno pelea tanto" por una suba de la nota, afirmó.
"Cuando decimos que Uruguay no está siendo bien evaluado, no estamos diciendo que tenga que ser triple A (la mejor calificación existente)", agregó. Ante una pregunta, estimó que "Uruguay tiene (una nota) al menos con la que mejor nos califica (Moody`s) dos escalones por debajo (del que debería ser) con el manual de ellos". Esa agencia tiene a Uruguay a un escalón del grado inversor, mientras que otras lo colocan a dos. Si bien reconoció que "no ganaríamos nada en el mercado mejorando la nota en este momento, el problema es que la calificación vale cuando cambie el escenario".
Explicó que los dos argumentos de las calificadoras para no mejorar la nota a Uruguay son el alto grado de dolarización de la misma y que el país no podría financiarse totalmente en su mercado doméstico en caso de restricciones internacionales de acceso.
"El argumento que Uruguay tenía un exceso de endeudamiento en moneda extranjera en 2004 (tenía cerca del 90%) era tan claro", pero "hoy es 55% (y) nos dicen no alcanza, pregunto cuánto es (el ideal) y nos dicen es cualitativo, no cuantitativo", relató Lorenzo.
"No es serio que te digan que es cualitativo. Decímelo, porque si me decís que hoy estamos a 20 puntos (menos de dolarización de mejorar) tomaste algo", agregó.
También rechazó que el argumento de Uruguay no pueda financiarse en su mercado interno, porque para eso se ejecutan otras políticas.
Objetivo Europa
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo recordó que en julio Uruguay asumirá la presidencia pro-témpore del Mercosur (es decir es quien marca la agenda) y su "primer objetivo" será "que la negociación con Europa concluya -ya lleva 15 años- y el segundo objetivo es que no se extinga" en caso de que no pueda finalizar.