Hoy llegó a su fin el calvario que varios integrantes del equipo de rugby "Los Lobos", de Maldonado, vivieron en Sudáfrica luego que una joven los acusara de haber sido violada en la habitación del hotel donde pernoctaba el equipo.
Hoy, un uruguayo, un argentino y un paraguayo debían comparecer ante la Justicia sudafricana para declarar por el caso que llevaba varios meses de duración.
Sin embargo, la parte demandante (es decir la supuesta víctima de violación) decidió retirar los cargos contra los deportistas, quienes rápidamente recuperaron su libertad, afirmó a EL PAÍS digital el presidente y vocero de "Los Lobos", Gonzalo Cortinas.
"Ni siquiera hubo audiencia", puntualizó el titular de la institución deportiva.
Los jóvenes esperan se solucionen los inconvenientes generados por las cenizas del volcán chileno y poder regresar a sus países este fin de semana. En el caso del jugador uruguayo, Santiago Di Meo, su regreso se produciría posiblemente este domingo por la noche.
Di Meo, en diálogo con radio Carve, confirmó que en horas de la mañana fueron avisados "que esto se había terminado".
Al ser consultado sobre cómo había vivido este calvario, el deportista uruguayo afirmó que nunca fueron enviados a una cárcel con presos comunes por su seguridad y destacó el buen trato de la Policía, que dijo fue gracias también a que los abogados que lo representaron son "muy conocidos" en Ciudad del Cabo.
Di Meo recordó el principio de esta historia, que comenzó con una chica en una habitación de un hotel. "No era muy consciente de lo que estaba por vivir", reconoció. "Que una mina en un hotel esté todo bien, a que luego diga que tiene problemas, que quiere llamar a la Policía, de un solo golpe verte con esto", agregó.
Y cuando llegaron lo efectivos, la mujer acusó a varios integrantes (dos uruguayos, un argentino y un paraguayo) de haberla violado. "Cuando pidió llamar a la Policía, nosotros nos asustamos y llamamos", dijo Di Meo quien aún estaba sorprendido porque la mujer haya podido "inventar una historia así" cuando llegaron los efectivos.
"Además fuimos nosotros quienes llamamos a la Policía. Fue raro", comentó.
Ahora, los deportistas ya tienen sus pasaportes de regreso y no piensan en hacer una contrademanda, aunque tampoco lo descartan.
Por el momento quieren regresar y pensar más en frío los pasos a seguir, finalizó Di Meo.