Italia recurre a La Haya; Brasil se niega a extraditar prófugo italiano

Caso Battisti. Exguerrillero acusado de asesinatos fue puesto en libertad

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BRASILIA | O GLOBO/GDA, AFP Y ANSA

Italia anunció que apelará a la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, por una decisión del Supremo Tribunal Federal de Brasil de negar la extradición de un prófugo italiano, convicto por la muerte de cuatro personas en la década de 1970.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia dijo que tiene la intención de continuar recurriendo a todos los medios legales a fin de obtener la extradición de Cesare Battisti -que ayer fue puesto en libertad-, que era militante de la guerrilla Proletarios Armados por el Comunismo (PAC).

El primer ministro Silvio Berlusconi recibió con "vivo pesar" el pronunciamiento del Tribunal Supremo Federal de Brasil que confirmó el rechazo de su extradición.

"La decisión no tiene en cuenta las legítimas expectativas de justicia del pueblo italiano y en particular de los familiares de las víctimas de Battisti", señaló en un comunicado.

Italia, respetando la voluntad de la Justicia brasileña, "continuará su acción y activará las oportunas instancias jurídicas para asegurar el respeto de los acuerdos internacionales existentes entre los dos países", agregó el primer ministro.

No obstante, el asesor de asuntos internacionales del gobierno brasileño, Marco Aurelio Garcia, destacó que la decisión sobre Battisti corresponde a un fallo de la máxima instancia judicial de Brasil y que Italia tiene derecho de apelar.

"El Supremo Tribunal Federal soberanamente decidió sobre eso e Italia tiene todo el derecho de usar las prerrogativas que le parezcan", declaró Garcia a periodistas en Brasilia.

Libre. Tras el fallo de la Justicia brasileña, Battisti salió la madrugada de ayer de la prisión de Papuda, en Brasilia, y se trasladó a un hotel, confirmó la oficina del abogado Luis Roberto Barroso, defensor del italiano.

La abogada Renata Saraiva, del despacho de Barroso, dijo que ayer fue presentada al Consejo Nacional de Migración una solicitud para regularizar la situación migratoria de Battisti, quien entró ilegalmente a Brasil en 2004 y no cuenta con pasaporte. El consejo debe decidir en qué condición legal el italiano podrá permanecer en Brasil.

Seis de los nueve jueces del STF (Corte Suprema) que participaron del caso decidieron el miércoles mantener la decisión tomada por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en el último día de su gobierno, de permitir la permanencia de Battisti en Brasil, lo que puso fin a una discusión jurídica de dos años. Dos jueces se excusaron de participar del caso. En una segunda votación que resultó también 6-3, el STF ordenó la liberación.

Más críticas. El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, deploró la decisión, que "contrasta con las históricas relaciones de amistad entre los dos países y renueva la solidaridad a los familiares de las víctimas de los horribles delitos cometidos por Battisti".

La decisión de la Justicia brasileña "asume un significado gravemente perjudicial del respeto debido, tanto por los acuerdos suscritos por Italia y Brasil en esta materia, como por razones de la lucha contra el terrorismo de Italia, en defensa de las libertades e instituciones democráticas, en rigurosa observancia de las reglas del Estado de derecho".

Por el contrario, la Orden de los Abogados de Brasil (OAB) defendió en un comunicado la decisión del STF, señalando que "Brasil hizo valer su soberanía, que es una tradición de nuestra diplomacia, el no aceptar injerencia externa".

Battisti, de 56 años, fue sentenciado en ausencia en Italia por cuatro asesinatos cometidos en la década de 1970. Su defensa alega que la condena se basó en declaraciones de un ex- miembro de PAC que accedió a ser testigo contra Battisti a cambio de su propia libertad y que no existen pruebas de su participación en los asesinatos.

Boicot a la copa. El ministro italiano de Simplificación Normativa, Roberto Calderoli, señaló ayer que Italia podría boicotear la Copa del Mundo de 2014, como respuesta a la liberación de Battisti.

"Boicotearemos el Mundial. Es una señal que enviaremos a Brasil por la cuestión de Battisti, pero también un modo para intentar restituir la moralidad a todo el movimiento futbolísitico italiano", dijo Calderoli.

21 años en busca de battisti

1979 Es detenido en Milán por la muerte de un joyero.

1981 Lo condenan a 12 años de cárcel, se escapa y se refugia en Francia y un año más tarde en México.

1990 Regresa a Francia bajo la "doctrina Mitterrand" que garantiza la no extradición de los activistas que hayan renunciado a la violencia.

1993 Italia lo juzga, en ausencia, por cuatro asesinatos perpetrados en 1978 y 1979 y lo condena a cadena perpetua.

2004 Francia acepta su extradición y Battisti huye a Brasil con identidad falsa.

2007 Es detenido y encarcelado en Brasilia.

2009 La Corte Suprema de Brasil autoriza su extradición pese a su estatuto de refugiado político, pero deja la decisión final a Lula da Silva.

2010 Lula da Silva deniega su extradición.

2011 La Corte Suprema ordena su liberación.

Exactivista pide la residencia

Brasilia | Cesare Battisti recibió ayer, antes de obtener su libertad, recomendación expresa para mantener silencio durante los próximos días. Pero esto no impidió al italiano, que venció en la justicia el miércoles su larga batalla jurídica para no ser extraditado a Italia, formalizar en la mañana de ayer su pedido ante el Consejo Nacional de Inmigración, órgano vinculado al Ministerio de Trabajo, para para pedir la residencia en territorio brasileño.

El exactivista salió del presidio de Papuda, en Brasilia, en horas de la madrugada. Después de pasar la noche en una casa de Lago Sul, un barrio noble de la capital, fue trasladado a un hotel.

Sus abogados le recomendaron no hablar con la prensa sobre la decisión de la Justicia de otorgarle la libertad y de la decisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, a último momento de su mandato, de no extraditarlo a Italia, como pedía el gobierno de Silvio Berlusconi.

Si Battisti logra que le den el permiso de residencia, también accederá, si lo desea, a una serie de derechos: como la salud y educación públicas. O Globo/GDA

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