Los ex mandatarios Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y Jorge Batlle (2000-2005) disertaron en una reunión de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) donde debían plantear una mirada al futuro, hallando coincidencias en varios temas de actualidad. Por ejemplo, en los problemas que tiene hoy la educación pública, particularmente a raíz de la incidencia del "corporativismo sindical" y el "molde ideológico" con que se manejan.
Sanguinetti alertó por la imagen de "subdesarrollismo" que muestran las autoridades del Consejo de Secundaria cuando critican las pruebas Pisa y dicen que las mismas suponen "una muestra de neocolonialismo" de los países desarrollados. Instó a dar "una batalla frente a los enclaves corporativos", tras lo cual cuestionó la incidencia de los planes asistenciales del gobierno por su incidencia en la enseñanza. "A la pobreza no se la va a sacar de esa condición simplemente a través de la dádiva de comprar un voto, sino a través de más escuelas, más asistencia social, con más educación. Allí están las rémoras que hay que superar", dijo.
Batlle apuntó que las evidentes diferencias entre los niños que asisten a escuelas públicas y privadas, como en respeto y valores, no responden a que haya "dos razas diferentes" de niños, sino a "dos formas distintas de organizar la educación", con "confusión de derechos y desaparición de obligaciones" por parte de los responsables del área pública. Según el ex presidente, algunos menores de escuelas públicas tienen conductas "incontenibles e incontrolables".
Según Lacalle, el gobierno tiene que ver "la realidad tal como es", sin hacer más diagnósticos. "Es la hora de dar respuesta a situaciones concretas", y se enfocó en la situación en la Enseñanza pública. El gobierno "debe hacer que la enseñanza pública sea el factor de igualdad y crecimiento social. La queremos tan buena o mejor que la educación privada", destacó.
"El gobierno debe decirnos si tiene alguna idea" para mejorar la educación pública, indicó.