Para el gobierno está claro que el agro pagará más y que eso significa impuestos que desestimularán la concentración de tierras. Las gremiales rurales aguardarán que haya una propuesta concreta para decidir cómo actuar.
Entre el presidente José Mujica y los jerarcas del Poder Ejecutivo involucrados en el tema existe consenso en que aumentará la carga tributaria al sector agropecuario.
La forma que tendrá esa nueva tributación -que Mujica pretende esté pronta en primavera- es lo que se decidirá entre la Presidencia (en especial a través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto) y los ministerios de Economía, de Ganadería y de Transporte.
Pero el proyecto que surja será sobre la base de lo planteado por el presidente, de gravar a los propietarios de más de 2.000 hectáreas y que lo recaudado sea invertido fundamentalmente en obras de infraestructura, y de lo que dijo "no se baja". Entre sus objetivos, la medida buscará estimular la desconcentración de tierras, aseguraron fuentes del gobierno a El País. Es posible que Mujica abunde en el tema hoy jueves, en su audición de M24. Por un carril diferente a la tributación al agro corre la contribución que el gobierno considera debe aportar la producción nacional al costo de la infraestructura.
ESPERA. Ante la catarata de planteos referidos al agro y su tributación que surgieron del Poder Ejecutivo en las últimas semanas -y la preocupación que ellos generaron-, la Federación Rural (FR) y la Asociación Rural del Uruguay (ARU) decidieron esperar a que el gobierno exponga una propuesta definida sobre este tema, para luego sí responderla.
El director de la OPP, Gabriel Frugoni, primero y el presidente Mujica después (ambos a través de los medios de comunicación y sin consulta previa a los ministros de Economía, Ganadería y Transporte), anunciaron cambios en la tributación del agro. Tras ellos surgieron otras voces, entre ellas las del vicepresidente Danilo Astori y de los ministros Fernando Lorenzo y Tabaré Aguerre, opinando sobre el tema. El martes, Lorenzo sumó otro punto al asunto, cuando al exponer en el local de la Federación de la Bebida planteó rever si se debe mantener la exoneración al agro de los impuestos de Primaria y Patrimonio. Las gremiales del campo primero criticaron las expresiones del presidente -tanto por su contenido como por la forma y el momento-, pero ahora y tras la suma de voces oficiales que siguen agregando o planteando variaciones sobre las ideas emitidas por Mujica, resolvieron que se debe aguardar a que el propio gobierno decida qué quiere.
Eso sí, desde la FR advierten que el gobierno será el responsable si toma medidas que afecten negativamente la producción agropecuaria.
Miguel Sanguinetti, presidente de la FR, manifestó que "hay que esperar e ir viendo" porque los planteos hasta ahora "han sido relativos. Pero aseguró que "si las cosas empiezan a funcionar mal habrá responsabilidades" en el gobierno y apuntó en especial a Lorenzo.
José Bonica, presidente de ARU, dijo que de las palabras de Lorenzo la gremial interpreta "que va a estudiar la tributación del agro como un sistema y pidió tiempo para hacerlo". Por ello afirmó que esperarán "que haga este estudio y después, si quiere escuchar nuestra opinión, se la daremos".
Bonica expresó que en el sector hay "sorpresa" de que el presidente haya lanzado este tema, "si bien entendíamos la necesidad de focalizar la atención pública en un tema distinto al parlamentario que lo había preocupado tanto hace unas semanas". "Pero tenemos nuestro contacto con los interlocutores del gobierno, los ministros del ramo han pedido tiempo para analizar el tema y entendemos que lo más conveniente es respetar su deseo y esperar", concluyó.
Astori dice "aportes"
Con excepción del vicepresidente Danilo Astori, todos los jerarcas que se han involucrado con la propuesta que lanzó Mujica -y que apunta a los propietarios de más de 2.000 hectáreas- hablan de "impuestos".
Solo Astori precisó que él no habla de impuestos sino de "aportes en función de la utilización de la infraestructura", que deben diseñarse.