SAN JOSÉ | JOSÉ L. ÁLVAREZ
El grupo frigorífico Tacuarembó-Marfrig decidió extender un mes más el envío al seguro de desempleo de los 560 trabajadores de la planta Inaler en San José. La planta seguirá cerrada durante todo junio ante la falta de ganado para faenar.
La novedad fue recibida con calma por los trabajadores, que por el momento descartan cualquier tipo de medida, limitándose a esperar que la situación tenga algún vuelco favorable en el mes de julio.
La baja oferta de ganado que se ha registrado en los últimos meses y que ha afectado a prácticamente toda la industria del sector a nivel nacional, ha generado también el despido de 70 operarios del frigorífico Breeders & Packers en Durazno.
En la última asamblea del Sindicato de Obreros de la planta industrial (Sofrim), efectuada el pasado sábado en el marco del Día del Trabajador de la Industria Cárnica, se informó de esta situación, según publicó ayer el diario de San José Primera Hora.
Desde febrero los 560 trabajadores de Inaler se encuentran acogidos al seguro de desempleo, oportunidad en que la empresa decidió cesar momentáneamente las tareas por la escasa oferta de ganado existente.
De esta manera los trabajadores se acogen al decreto aprobado días atrás por el Poder Ejecutivo, que flexibiliza los jornales requeridos para recibir el beneficio del seguro desempleo y además permite que el seguro se extienda por un plazo máximo de hasta un año, cuando el régimen habitual es de seis meses.
"Acá no hay misterios", dijeron fuentes sindicales, "la única posibilidad es seguir en el seguro y ver qué pasa en julio, ya que se reconoce la realidad que hoy existe", agregaron.
Se descartó asimismo alguna medida de presión, por considerarla inoportuna y se mantendrán los contactos periódicos que hasta ahora se han sucedido con la empresa, a los efectos de monitorear permanentemente la situación.
A la baja oferta de ganado, se suma que la demanda cárnica a nivel global también ha mermado y los frigoríficos tienen algunas dificultades para concretar negocios.
El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Alfredo Fratti consideró que estas dificultades "son coyunturales".
Fratti había dicho a El País que "la demanda en el mundo podrá tener algunos momentos más débiles", pero lo que se observa es que "continúa aumentando".
El mercado internacional de la carne está tirando a la baja y ante la mayor volatilidad financiera en el mundo y la caída del precio de algunos commodities (materias primas), los importadores de carne están paralizando sus compras.
Varios operadores habían afirmado a El País que es normal que la demanda se retraiga, pero aseguran que no es normal que sea tanto como se ha visto ahora.