DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
La escuela N° 3 de Sarandí del Yi (Durazno) fue robada e incendiada en la madrugada del domingo. Tras un relevamiento de las instalaciones, Primaria decidió que hoy se dicten clases en el centro educativo, al que asisten unos 400 niños.
La Policía, en tanto, busca a los autores. Se estima que el móvil del acto vandálico fue el robo, ya que además de incendiar un salón (que funcionaba como biblioteca) y destrozar el mobiliario, los autores robaron $ 7.000 de la sala de dirección.
"Quemaron y destrozaron mucho material de suma importancia para la escuela" comentó a El País la madre de un alumno que integra la comisión de apoyo del centro.
Material didáctico (libros, cuadernos, elementos de biología, documentos del centro escolar) e incluso los pabellones patrios fueron alcanzados por las llamas.
La pequeña escuela podría haber sufrido aun daños mayores si los vecinos no hubieran alertado rápidamente a los Bomberos del incendio. Por precaución y porque el centro no estaba en condiciones de albergar niños, no se dictaron clases ayer.
El comisario Richard Silvera, encargado de la Seccional 9ª de Sarandí del Yi, dijo a El País que se trabaja sobre la hipótesis que, al menos, hay dos personas involucradas en el hecho. "Se ha indagado a varias personas pero no han surgido elementos contundentes. Seguimos trabajando para dar cuanto antes con los involucrados en este hecho", aseguró el comisario Silvera. Bomberos y Policía Técnica presentarán sus informes en las próximas horas.
NO ES LA PRIMERA VEZ. Actos vandálicos en escuelas no son nuevos en la ciudad ubicada 90 kilómetros al Este de Durazno. Otros dos centros fueron destrozados en los últimos años. En 2008 también fueron destrozadas escuelas de la localidad Villa del Carmen
Destrozos en escuela 44 de maldonado
En la escuela N° 44, ubicada en el kilómetro 105 de la Ruta Interbalnearia, tampoco se dictaron clases ayer debido a que sufrió varios destrozos durante un robo el pasado fin de semana. Los delincuentes fueron capturados por la Policía. El centro de estudios ya fue robado en otras oportunidades pero nunca había sufrido tantos daños.