Madrid y Barcelona | AFP y ANSA
Miles de manifestantes se reunieron de nuevo ayer por la noche en Barcelona y Madrid, gritando su furia tras un fuerte operativo de la policía en la mañana en la Plaza de Cataluña para "limpiar" un campamento de jóvenes "indignados".
En Barcelona, más de 5.000 personas se reunieron en la Plaza, donde por la mañana estallaron incidentes cuando los servicios municipales quisieron desmantelar el campamento instalado desde hace diez días.
Por la noche, miles de manifestantes invadieron la Puerta del Sol en Madrid. La multitud agitaba flores y ramos de todos los colores, gritando "Barcelona no está sola" o mostrando pancartas de apoyo a Cataluña.
Después del desalojo, la multitud invadió de nuevo la plaza. En la noche, unos diez toldos fueron reconstruidos.
La policía desalojó a los "indignados" para permitir su "limpieza de" cara a las posibles celebraciones de hoy por la final de la Liga de Campeones, que disputarán el FC Barcelona y el Manchester United. Pero unas 200 personas volvieron a ocuparles al mediodía.
La policía y guardias municipales se presentaron ayer a las seis de la mañana y comunicaron a quienes estaban en la plaza que podrían retirarse quienes querían y quedar bajo vigilancia y aislamiento policial el resto, para hacer limpieza.
Un total de 121 personas "han tenido que ser atendidas por el Servicio de emergencias médicas (SEM), entre ellos 37 policías, por ataques de ansiedad y policontusiones", informó un portavoz de la SEM. Dos personas, además, fueron detenidas.
En un principio, algunos "indignados" sostuvieron que la limpieza era una excusa para liberar la plaza.
"Se limpia la plaza, la policía esta allí para dar apoyo al servicio de limpieza. Se quita todo tipo de objeto contundente que podría ser peligroso, como cacharros, cuchillos", afirmó una portavoz de la policía. Sin embargo, luego del operativo, algunos manifestantes señalaron que las autoridades les habían quitado sus computadoras.
Ayer por la mañana, numerosos policías formaron dos cordones, uno para rodear a los últimos resistentes que quedaban en el centro de la plaza y otro para contener una cantidad de jóvenes que querían sumarse al grupo.
Si bien la actitud y consigna de los manifestantes era de presentar una "resistencia pacífica", los ánimos se caldearon cuando una quincena de camiones municipales de la limpieza quisieron abandonar la plaza.
Un grupo de indignados le cerraron el paso en la Ronda Universidad, una de las arterias que rodea la emblemática y céntrica plaza, ante lo cual intervinieron los antidisturbios de los Mossos d`Esquadra (policía autonómica), que terminaron dando bastonazos y recurriendo a balas de goma para abrir paso a los camiones.
Fue cuando hubo carreras de policías cargando contra manifestantes, de "indignados" huyendo de los bastones policiales y donde se produjeron los heridos.
En los alrededores de la plaza llegaron a haber unas dos mil personas al mediodía, muchas de las cuales, pugnando por entrar en ella, gritaban consignas como: "¡No pasarán!", "¡El pueblo unido jamás será vencido!", entre otras cosas.
En tanto, en Madrid, el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba anunció que las autoridades estudian una posible evacuación de la Puerta del Sol, tras peticiones insistentes del gobierno regional y comerciantes del lugar.
Al menos unos diez camiones de la policía estaban estacionados ayer por la noche en las calles aledañas a la plaza.
Agrupados merced a las redes sociales, el movimiento pide desde el fin del desempleo hasta denunciar la corrupción e inutilidad de los políticos.
Esta operación "es muy lamentable", se queja Manuel, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña, de 52 años, en su silla de ruedas. Lleva en su mano un cartel que dice: "No podrán desalojarnos de nuestros sueños".