MATÍAS CASTRO
Diego Tuñón fundó los Babasónicos junto a Adrián Dargelos hace casi dos décadas. Ahora están de gira con su décimo disco de estudio, "A propósito", y llegarán a Uruguay para tocar en La Trastienda el 10 de junio.
"Todo empezó como algo imposible", comentaba Tuñón, tecladista y conocido en ciertos ambientes por ser padre del hijo de Sofía Gala. "De donde veníamos y como lo hacíamos… parecía que jamás íbamos a llegar a donde llegamos. Igual luchamos mucho a lo largo de los años y nos concentramos mucho, igual que seguimos haciendo ahora. En perspectiva nos veo en esa época muy enfocados y muy encantados". En los nueve años que transcurrieron entre su primer disco, Pasto, de 1992, y la edición de Jessico, en 2001, la banda se consagró como una de las más respetadas del rock en Latinoamérica y logró romper fronteras. Jessico es un disco de pop rock impecable, desde la primera hasta la última canción, producido por Andrew Weiss, quien aparece como artista invitado en A propósito.
Pasaron tres años desde la edición de Mucho, su disco anterior. Ese trabajo incluía la canción Microdancing, un éxito bailable que hasta llegó a ser licenciado para un videojuego de fútbol. Pero no fue el primero de sus éxitos. "Somos gente a la que nos forzaron a tener mantos de humildad porque nos fueron pasando muchas cosas", reflexionaba Tuñón, "porque a pesar de ser aclamados, vivir el futuro resulta frustrante para seducir y generar algo mejor. Esa esencia está intacta y es divino conservarla. Tener los mismos integrantes hace que la cosa sea más poderosa en sí misma. No caemos en vicios profesionales, solo los manipulamos más porque sabemos más".
Con el lanzamiento de Mucho, en el 2008, la banda había experimentado una forma de distribución que en ese entonces era poco común, ya que primero lo licenciaron solo para una marca de celulares. Después lo editaron en CD. Con A propósito no repitieron la experiencia, pero optaron por publicar la canción Deshoras exclusivamente para sus seguidores en Internet, lo mismo que su videoclip.
etapas. El proceso de trabajo demoró más de lo habitual. Normalmente se toman unos dos años entre uno y otro, pero en este caso necesitaron más tiempo por la ausencia del bajista Gabriel Manelli, quien falleció cuatro meses antes de la edición de Mucho. "Hubo muchas adaptaciones", explicaba Tuñón. En este tiempo también se construyeron su propio estudio, cosa que les requirió un tiempo extra de espera, y además se dedicaron a hacer largas giras, principalmente por México. "Luego nos encerramos a trabajar tres meses hasta el tedio, de la mañana hasta que nos caemos, luego a dormir y volvemos a la mañana. Siempre nos parece que hay que ponerlo todo y exprimirte". Suena extraño que un artista de una banda que casi no ha tenido cambios en su formación en dos décadas hable de tedio. "Nos parece que del tedio sale lo mejor, del hartazgo sale la situación más bizarra".
Esta forma de trabajo es la que han empleado desde el comienzo del grupo. Con más o menos tiempo, para ellos la concentración total es lo que les permite la parte más fuerte del trabajo de composición, como si eso que cuentan otras bandas sobre componer discos en medio de las giras no sirviera para ellos. "De la conexión con uno mismo es que ese hermetismo te hace encontrarte contigo y con tus límites y perder la cadena de egos", agregaba el músico.
Cada uno de los integrantes lleva sus ideas y en el estudio, a lo largo de muchos días de encierro, todos se dedican a unir las piezas. En el proceso muchas ideas que parecen buenas terminan descartadas cuando se hacen las sucesivas depuraciones, explicaba. Pero esta forma de trabajo tan intensa y aparentemente cerrada tiene que ver con sus objetivos. "La idea es ir hacia un nivel de inconsciencia que te permita jugar con ese mundo de fantasía que es el rock y lo que una canción puede disparar en una cabeza. No se piensa de forma lineal. Se quiebran las tres dimensiones normales y entrás en una cuarta que es el rock. Concentrándonos es de la forma que nos sale".
Aunque no haya sido lanzado en celulares, la edición del disco responde a estos tiempos de descargas digitales y baja del consumo de los CD, ya que fue lanzado también en un formato "deluxe" que incluye algunos extras. Uno de ellos es un documental que registra ese proceso del que hablaba Tuñón, tan concentrado como privado o, al menos, alejado de la vista del resto del mundo (cosa especialmente importante en un disco que fue producido por ellos mismos). La idea, según él, habría sido de su manager, pero fue aceptada por todos.
"Nosotros tenemos mucha resistencia hacia la gente de afuera. Nos cuidamos mucho. Pero no sentimos molestias porque en el proceso más íntimo no hubo nadie. La verdad, cuando estás en el medio del disco no sabés nada ya que todas las ideas tienen el mismo valor y al final te quedan un puñado de ideas que agradecés que quedaran fuera. A la larga el proceso del estudio quedó documentado pero muy cuidado de que no interfiriera en el proceso mismo".
A propósito implicó para ellos la vuelta al trabajo con viejos conocidos. Uno de los invitados es Carca, un solista argentino que empezó apenas un poco después que ellos y con el que han colaborado varias veces (de hecho ellos participaron de Miss Universo, su primer disco). Otro de los que intervinieron fue Andrew Weiss, el productor que trabajó con ellos en el primer disco y que los produjo en otras ocasiones. El tercer invitado destacado es Daniel Melero un músico que ha estado cerca de ellos desde antes de la formación de la banda. "Yo empecé mi carrera artística y profesional con Daniel", contaba Tuñón. Cuando nos volvimos a encontrar ya sabía producir discos por lo que él me había enseñado y ahora estoy produciendo a otros". Con esta historia, pero sin esos invitados, volverán a presentarse en Montevideo en La Trastienda. Y con ellos se verán sus 20 años sobre los escenarios.
Cuatro discos importantes en 20 años de carrera
Pasto
La revelación
Para arrancar, en 1992, la banda tuvo buenos padrinos. Gustavo Cerati y Daniel Melero tocaron en este disco. El primer éxito fue la canción "Desgeneración".
Jessico
La consagración
La banda ya era conocida antes de 1991, cuando salió este disco. Pero fueron sus doce pegadizas canciones las que los catapultaron a la fama en todo el continente.
Mucho
Una despedida
Fue publicado en abril del año 2008 y es considerado por algunos como un disco breve y compacto. Incluyó la canción "Microdancing", uno de sus mayores éxitos.
A propósito
resurgiendo
Editado el 17 de mayo de este año, es el décimo disco de la banda y el primero que hacen tras la muerte de Gabriel Manelli. Sacarlo les tomó tres años.
La ausencia de un amigo y un músico en una nueva etapa
El disco A propósito es el primero de la banda en que no aparece el bajista Gabriel Manelli, que murió de cáncer linfático a comienzos de 2008. Tan inevitable como es preguntarle a sus colegas sobre cómo los cambió trabajar con otro músico es la respuesta que dan. "No me gusta mucho a hablar del tema", dice Tuñón. "No lo sé, trato de tenerlo muy presente y no hablar demasiado. Este año aprendí a vivir con ese estigma. Haber contado con la presencia de Carca nos ayudó muchísimo a sobrepasar esa situación humana y artísticamente difícil de pasar. La disposición y el talento de Carca nos ayudó mucho a tomarlo como una plataforma de la que saltar hacia adelante". Con los compromisos ya adquiridos por el disco Mucho, la banda emprendió en el 2008 su primera gira sin Manelli y ahora están ya en la segunda.