M.DOBAL / A. OYHENARD
Analistas advierten que la economía uruguaya se ha vuelto más vulnerable ante posibles shocks externos. El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, rechazó este diagnóstico y dijo que el país "ha mitigado" sus debilidades en los últimos años.
En las XIII Jornadas de Coyuntura de la Facultad de Ciencias Económicas algunos economistas alertaron que la economía uruguaya se ha vuelto más vulnerable ante posibles shocks externos adversos y recomiendan al gobierno que apueste a una política monetaria de signo contractivo (ver aparte).
La coordinadora del Área de Coyuntura del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, Gabriela Mordecki, dijo el miércoles que el país es más vulnerable frente a la región que en años de similar coyuntura, como 1998. En materia de comercio exterior dijo que, si bien bajó la proporción de las exportaciones que tienen como destino el Mercosur, los productos que vende el país se primarizaron y las exportaciones dirigidas fuera de la región son más intensivas en commodities. "Cambiamos una vulnerabilidad por otra. Somos más vulnerables a los commodities que si bien tienen una evolución creciente están sujetos a vaivenes mayores", dijo la economista.
Sin embargo, cuando un integrante del auditorio le elevó una pregunta tras la exposición que hizo ayer el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, donde se sostenía que el país estaba asistiendo a una "primarización" de sus exportaciones, el jerarca dijo que "hay que tener mucho cuidado" cuando se hace ese tipo de afirmaciones. No estamos asistiendo una primarización de los recursos naturales", enfatizó. Lorenzo citó como ejemplo los métodos productivos que se utilizaban 20 años atrás para producir algunos commodities como el maíz y la carne e invitó a comparar a cómo se producen estos productos hoy en día. "Es innegable que se han agregado mayores recursos tecnológicos y humanos", rebatió.
Por otro lado, Mordecki resaltó que existen vulnerabilidades en los servicios, como en el turismo, donde se es "tanto o más dependiente de la región", ya que el 50% se explica por argentinos y el 15% por brasileños. "Seguimos muy atados a la región", afirmó Mordecki.
En esta presentación también expuso como comentarista el economista Nelson Noya, del Cinve. Este analista dijo que Uruguay está expuesto a tres factores de riesgo a la baja en la economía.
De forma progresiva, señaló que el país será afectado por la desaceleración del crecimiento económico de Asia Oriental (que significará una menor demanda e impactará en los precios de las materias primas). Pero divisó efectos más de corto plazo por una posible alza en la tasa de interés de Estados Unidos y destacó que históricamente ese fenómeno siempre "significa un ciclo a la baja en América Latina".
El tercer factor que mencionó fue la crisis de deuda soberana en los países desarrollados, en particular aquellos de la periferia de la zona euro. Noya dijo que la política económica debe "minimizar la vulnerabilidad a una reversión abrupta en la entrada de capitales", tomar medidas "macroprudenciales" (obstáculos al arbitraje entre rendimientos en pesos y en moneda extranjera, suba de encajes, controles, impuestos, entre otros), mantener la solvencia fiscal, fortalecer los canales de transmisión de la política monetaria y diversificar el comercio con mercados fuera de la región y con productos que no sean materias primas.
Pero para la perspectiva del ministro de Economía si bien aún persisten "vulnerabilidades" en todos los ámbitos "hoy están mitigadas" respecto al pasado. "Las vulnerabilidades fiscales y financieras han disminuido", destacó. Y recordó que la "política fiscal es la mejor herramienta para combatir futuras vulnerabilidades. Hoy el cuidado de los equilibrios y la previsibilidad de la política económica es valorada por los ciudadanos", afirmó.
Por otro lado, Mordecki presentó el informe anual del instituto para 2011. Se espera un crecimiento del Producto Interno Bruto de 5,5%, un déficit de 1,3% del PIB, una inflación de 7,5%, un aumento del salario real de 3,3% en promedio anual y un nivel de desempleo promedio de 6,5%.
Alertan por indicios de un sobrecalentamiento
Para el socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli, las decisiones de política monetaria estuvieron "terriblemente supeditadas al tipo de cambio que se quiere perseguir", que llevaron a que se produzcan indicios claros de sobrecalentamiento en la economía.
"El deseo de evitar una mayor apreciación de la moneda ha derivado en un signo expansivo, procíclico de la política monetaria", dijo en su exposición el miércoles en las Jornadas de Coyuntura y explicó que la mayor inflación deteriora el margen de respuesta ante un shock adverso.
Por eso, aconsejó que la política monetaria esté menos supeditada a un objetivo cambiario y que la política macroeconómica tenga signo contractivo, tanto en materia salarial como fiscal.
En tanto, sobre la política monetaria el economista de Cinve, Nelson Noya dijo que "hay que defenderla con una firme convicción política" para apostar a desarrollarla, en lugar de buscar soluciones recargando la política fiscal.
Por su parte, Rosselli destacó que la inflación responde a factores persistentes. Dijo que los bienes no transables están subiendo a tasas de 10% anual y que lo nuevo es que los transables suben a tasas de 9%, es decir, por encima del rango meta. Explicó que la inflación general no es mayor porque el gobierno absorbió subas de tarifas (que Deloitte considera aparte para la medición de inflación), pero que esa es una medida de corto plazo.
En el transcurso de este año el Ministerio de Economía ya postergó dos posibles ajustes de los combustibles de Ancap que compensó mediante la devolución de impuestos en inversiones que hizo el ente.