La Cámara de Representantes terminó de sancionar el proyecto de ley por el que se prorroga por 120 días el estado de emergencia sanitaria para el sector anestésico quirúrgico, con apoyo exclusivo del Frente Amplio y fuertes críticas de la oposición. El miércoles 11, el proyecto había sido votado por el Senado, por lo cual ahora se convertirá en ley.
Los fundamentos del gobierno para impulsar esta medida y ahora prorrogarla se basaron en el atraso de intervenciones quirúrgicas acumuladas en los hospitales públicos, hecho que se debió a la falta de ese tipo de especialistas.
Pero la oposición rechazó esas razones alegando que en realidad lo que se hizo fue aplicar un "instrumento de presión" sobre los anestesistas para aumentarle solapadamente las remuneraciones.
El estado de emergencia sanitaria obliga a los anestesistas a dejar a un lado las medidas sindicales y presentarse a trabajar porque, en caso contrario, arriesgan a ser destituidos.
Durante la discusión del proyecto hubo algunos intercambios entre legisladores del oficialismo y la oposición.
El proyecto fue informado por la diputada Berta Sanseverino (Asamblea Uruguay) pidiendo la aprobación, tras lo cual varios legisladores de la oposición anunciaron que no lo acompañarían.
Por ejemplo, el diputado colorado Daniel Bianchi manifestó su disconformidad con los resultados de los primeros 120 días de régimen, y apuntó que la disminución de la lista de espera para las operaciones "fue pequeña".
Luego, Antonio Chiesa, del Partido Nacional, dijo que el problema del atraso "no se arregla con más plazo, sino con más dinero", aludiendo al reclamo de los especialistas.
El diputado del Partido Independiente Daniel Radío sostuvo que la anterior ley votada en diciembre "fue un elemento de presión para que el MSP enfrentara a los sindicatos que planteaban reivindicaciones", lo cual fue, para él, "un gesto de desprecio hacia el Parlamento".