Los analistas critican al gobierno por mayor déficit fiscal este año

Clave. Señalan que en contexto actual el resultado debería ser equilibrado | Además prevé mayor apreciación del tipo de cambio

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MARCELA DOBAL

La corrección al alza de las proyecciones oficiales para 2011 de déficit fiscal a 1,6% del PIB y de crecimiento a 6,5% es considerada realista por los analistas, quienes aun así critican que en la actual bonanza las cuentas públicas sigan deteriorándose.

"Hay notoriamente una contradicción en que aumente el crecimiento y crezca el déficit. Si sube más el Producto, más sube la recaudación de impuestos, entonces en condiciones normales debería bajar el déficit. Si va a subir en lugar de bajar, se confirma que la política fiscal está siendo más expansiva de lo que ya era", dijo a El País el economista Javier de Haedo.

El analista considera que, con la actual coyuntura de expansión económica a niveles por encima de los históricos del país, el resultado fiscal "debería ser (superavitario) entre 1% y 2%" del Producto Interno Bruto (PIB). Opiniones similares mostraron otros analistas consultados por El País.

El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, planteó en el Consejo de Ministros que las estimaciones de una expansión de la economía de 4,5% y de un resultado fiscal deficitario de 1,1% del PIB fueron revisadas al alza a 6,5% y 1,6% respectivamente. Sobre el déficit, dijo que será mayor debido a dos factores. Uno es el descenso del superávit de las empresas públicas (que absorbieron el impacto de la sequía y del alza en el precio del petróleo), y el otro es el ingreso al Fonasa de una importante cantidad de jubilados. Para absorber ese incremento, dijo que la próxima Rendición de Cuentas será "austera".

Por su parte, el director de Vixion Consultores, Aldo Lema, sostuvo que "no hay dudas de que Uruguay debería tener un superávit fiscal de entre 2 y 3%". "Es cierto que hay un efecto en materia fiscal derivado del rezago en ajustes de tarifas públicas, pero paralelamente hay efectos mucho más potentes por el lado de recaudación extra normal", asociada al alto crecimiento del Producto, al uso más intenso de los recursos (por el desempleo en mínimos históricos) y las bajas tasas de interés que paga Uruguay para fondearse. Sostuvo que si se normalizaran esos factores extraordinarios, "Uruguay tendría una posición deficitaria mucho más cercana al 4% o 5% del Producto".

Lema consideró que "hubiera sido mejor, más eficiente y menos riesgoso actuar de forma conservadora con la ley de Presupuesto". No obstante, dijo que "no es tarde para rectificar eso" y que todavía el gobierno puede proponerse alcanzar superávit fiscal en 2012 y 2013 y así reducir los niveles de deuda pública. Al entender del experto, eso le permitiría al país enfrentar algún eventual escenario adverso de la economía global en los años siguientes "con una posición más robusta".

En tanto, el economista jefe para América del Sur del banco español BBVA, Joaquín Vial advirtió ayer que "Uruguay está entrando en una zona de peligro por sobrecalentamiento" de su economía y reclamó "un poco más de contribución fiscal" para enfrentar ese problema ya que el Banco Central (BCU) ya "está haciendo lo suyo" (ver aparte).

El socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli, sostuvo que "está claro que la economía se encuentra en fase expansiva del ciclo económico y esa fase vino acompañada en los últimos años de menores resultados fiscales. Eso es un indicador claro, a nuestro juicio, de que la política fiscal ha sido procíclica".

Para Rosselli, si bien en el corto plazo el deterioro fiscal se debe a los mecanismos de aliviar la suba del Índice de Precios al Consumo (IPC) conteniendo un aumento de tarifas a costo del Estado, en el mediano plazo se explica por el incremento del gasto público.

Además, el analista resaltó que "el gobierno está persiguiendo objetivos que no son enteramente compatibles entre sí": como elevar el salario real, evitar mayor apreciación de la moneda, aumentar el gasto público y contener la inflación.

Rosselli dijo que los resultados fiscales deberían ser positivos en el actual contexto económico. "Eso demandaría lógicamente una mayor contención del gasto público pero también una política monetaria más dura, aceptando un tipo de cambio más bajo que dé un mayor espacio para la recomposición de las tarifas públicas", sostuvo.

El economista Alfonso Capurro, de la consultora CPA/Ferrere, indicó que el resultado fiscal "debería ser mejor", incluso podría ser inferior al 1%, pero que el gobierno eligió sacrificar el resultado de las empresas públicas a cambio de que la inflación no supere el 10% en términos anualizados (lo que llevaría al gobierno a convocar al Consejo Superior de los públicos para renegociar los aumentos salariales).

Al entender de Capurro, si bien el gobierno optó por deteriorar el resultado fiscal, esta situación "es transitoria" para amortiguar esos shocks. "No estoy seguro de que esté tan mal. Tal vez lo que está mal es que se recargue tanto sobre las tarifas públicas. Si hubiéramos hecho más contracíclica la política en años anteriores, no tendríamos que recargar tanto sobre la política monetaria", estimó.

En cuanto a sus implicancias en materia de control de la inflación, De Haedo calificó el anuncio de Lorenzo como una "muy mala señal que borra con el codo lo que se escribió con la mano en la política monetaria", haciendo referencia a la suba de la tasa de interés y la suba de encajes que definió el BCU con el fin de controlar las presiones inflacionarias.

Lema explicó que "tenemos dos autos que están andando a gran velocidad" (el gasto privado y el gasto público). "Ante el mayor dinamismo, la política fiscal debería frenarse y compensarse", dijo.

Según estimó, la proyección oficial de crecimiento de 6,5% "incluso puede ser conservadora" y la economía podría repetir un crecimiento próximo al 8%. "Coincido con el sesgo alcista en la proyección de crecimiento. Está plenamente justificada y el gobierno hasta se podría quedar corto", dijo.

"Hoy, ante la sorpresa de que el crecimiento ha sido mayor y que el viento a favor es intenso, lo que corresponde es ir ahorrando", agregó.

BBVA alerta por recalentamiento de economía local

El economista jefe para América del Sur del banco español BBVA, Joaquín Vial alertó hoy en una conferencia que "Uruguay está entrando en una zona de peligro por sobrecalentamiento" de su economía.

Señaló que las tasas de desempleo están "muy por debajo del promedio histórico" y eso sumado a una "reducción de la informalidad" enciende "una luz amarilla" de que la economía está funcionando en su capacidad plena y no sería capaz de absorber más incrementos de demanda.

Eso se traduce en parte en presiones inflacionarias, indicó. La suba de precios alcanzó a 8,34% en los 12 meses cerrados a abril, de los que "entre tres y cuatro puntos son de inflación importada" vía precios del petróleo y la carne.

Ante ello, Vial sostuvo que el Banco Central (BCU) "ha reaccionado con mucha fuerza" y de manera "muy justificada" elevó la Tasa de Política Monetaria (de 6,5% a 7,5% en marzo) y aplicó encajes marginales (porcentaje del incremento de depósitos que los bancos deberán inmovilizar en el Central a partir de junio). "Con ello se recuperó un elemento importante que es que el BCU va a usar todos los instrumentos a su alcance para contener la inflación" y eso "ayuda a ordenar las expectativas", indicó.

Es por ello que prevé el Central aumente un punto porcentual la tasa de interés de referencia en el año.

"Nos gustaría ver una colaboración más importante del fisco", fustigó Vial.

En ese sentido, explicó que "el fisco tiene que ver cuál es el ajuste que tiene que hacer para dejarle espacio al (mayor gasto) privado" y ello puede hacerse "por el lado del (menor) gasto" público, lo que "es más efectivo" que si se suben tributos.

En cuanto al tipo de cambio real, indicó que está apreciado 5% sobre la tendencia de largo plazo. De todas maneras, aseguró que no ve "un desequilibrio importante" en materia cambiaria.

"Podemos esperar algún grado de apreciación más, quizás 10%" del tipo de cambio real, "pero no estamos viendo un desequilibrio", agregó.

Respecto a Brasil, señaló que "si en Uruguay está entrando en zona de peligro" por sobrecalentamiento, el país vecino "ya está en el horno".

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