La revuelta de los presos del Módulo 4 del Comcar dio pie a una denuncia penal del comisionado parlamentario, Álvaro Garcé, por eventual abuso del uso de la fuerza por parte de guardias policiales. En tanto, autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación iniciaron una investigación administrativa para adjudicar responsabilidades a los autores de la revuelta y si se constata que hubo destrucción de los bienes públicos, presentaran una denuncia penal.
El sábado 4, presos pertenecientes a dos grupos de celdas comenzaron una trifulca que luego abarcó a casi la totalidad de los 500 reclusos del Módulo 4. Según las autoridades carcelarias, el enfrentamiento surgió por disputas de poder y la venta de drogas en el módulo.
Garcé dijo a El País que, el sábado de tarde, 25 internos considerados por los guardias como los cabecillas de la revuelta fueron derivados al Penal de Libertad.
En la mañana del domingo 5, agregó, "esas personas privadas de libertad aparecieron con lesiones de distinta entidad, marca de palos y fracturas. No habían tenido asistencia médica".
Según Garcé, el médico del Penal de Libertad revisó a esos reclusos y constató las lesiones.
"Hoy (por ayer) presenté la denuncia penal en el Juzgado de la ciudad de Libertad para que se conozca como se aplicó el uso de la fuerza" durante la revuelta, explicó el comisionado parlamentario. "Tengo la seguridad de que el sábado pasado los presos salieron del Comcar rumbo a Libertad sin lesiones", dijo Garcé.
"Además de la denuncia, hemos trasmitido nuestra preocupación por lo ocurrido a las jerarquías del Instituto Nacional de Rehabilitación", añadió.