El Ministerio de Vivienda pretende introducir nuevas tecnologías en la construcción de viviendas y por eso ofrecerá incentivos fiscales de hasta un 100% para los privados que estén interesados.
Además, este Ministerio le asegurará a las empresas constructoras hasta un 50% de la demanda que no podrá superar las 50 unidades por plan realizado.
Ayer en una reunión del Consejo Sectorial de la Madera, la ministra de Vivienda, Graciela Muslera, anunció que se apelará a este materia prima como una de las opciones para "diversificar" las opciones para cumplir con la demanda de soluciones habitacionales de calidad.
En diálogo con El País Muslera comentó que existe un "enorme potencial" para desarrollar este instrumento sobre todo en las ciudades del Interior del país. No obstante, advirtió que antes de lanzar masivamente el mismo deben resolverse algunos temas como la certificación de las construcciones y negociar con el Banco de Previsión Social (BPS) el tipo de tributo que deberán aportar los constructores privados porque se trata de condiciones y tiempos distintos respecto al esquema tradicional.
En su presentación Muslera informó que el Ministerio de Vivienda desarrollará un plan piloto de 30 unidades habitacionales en Rivera. Estas viviendas de tres dormitorios tendrán 58 metros cuadrados, con opción a ampliarse si las familias así lo requieren.
Respecto a los costos, la funcionaria señaló que aún no existe una evidencia real sobre a cuánto asciende pero adelantó que su cartera maneja algunas cifras. En ese sentido, reveló que la construcción de un metro cuadrado con madera está entre US$ 600 y US$ 700, frente a los US$ 760 que tiene una cooperativa que trabaja con materiales tradicionales y a los US$ 1.100 de un privado.
Por otro lado, Muslera anunció que una comisión multipartita está trabajando en la elaboración de un reglamento para otorgar las certificaciones de calidad para los privados. La ministra explicó a El País que con esta herramienta además de asegurar un estándar de calidad para los usuarios, también pretende servir como una "garantía" para que los bancos puedan habilitar el financiamiento a largo plazo.