En América Latina y el Caribe, el 45% de los niños se ve afectado por al menos una privación moderada o grave en sus derechos, lo que hace que casi 81 millones menores de 18 años se encuentren en situación de pobreza infantil, según un estudio que divulgó ayer la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Uruguay era el tercer país de la región -de un total de 18- que tenía el menor porcentaje de pobreza infantil (23,9%) de la cual un 6,2% era extrema. Costa Rica ocupa la primera posición con un 20,5% de pobreza infantil y 4,4% extrema, seguido por Chile con 23,2%. El estudio "Pobreza infantil en América Latina y el Caribe", que desarrolla una medición y diagnóstico de la pobreza infantil desde un enfoque de derechos en la región y busca proponer recomendaciones de políticas públicas para su superación, advierte que existe una gran heterogeneidad entre países como Bolivia, El Salvador, Guatemala, Honduras y Perú donde más de dos tercios de los niños son pobres; por el contrario, en Chile, Costa Rica y Uruguay, menos de uno de cada cuatro niños sufre pobreza infantil. El trabajo realizado entre 2008-2009, midió múltiples dimensiones de la pobreza infantil en América Latina y el Caribe y tomó en cuenta factores como la nutrición, acceso a agua potable, conexión a servicios de saneamiento, la calidad de la vivienda y el número de personas por habitación, asistencia a la escuela y acceso a medios de comunicación e información, cuya privación contribuye a un cuadro de pobreza y exclusión social.
Así como el nivel de ingresos de sus hogares y la capacidad potencial de que estos recursos puedan satisfacer sus necesidades básicas.
"A fin de eliminar el flagelo de la pobreza infantil, los gobiernos deben integrar las políticas sociales, las políticas de empleo y las políticas macroeconómicas. Esto requiere asignar mayores recursos para promover los derechos de la infancia, asegurar un entorno protector, aumentar la provisión y la calidad de los servicios, como también ampliar los sistemas de protección social", recomiendan Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, y Bernt Aasen, director regional de Unicef.