JUAN ORIBE STEMMER
El Índice de Oportunidades Humanas en el Uruguay publicado por el Banco Mundial, despliega una variedad de matices en nuestra sociedad. Gozamos de altos niveles de oportunidad para acceder a los servicios de electricidad, saneamiento, agua potable y enseñanza primaria y secundaria. Pero existen importantes diferencias regionales y se constata una discrepancia entre el acceso a la enseñanza y el producto de la misma.
El Índice de Oportunidades Humanas para los niños elaborado por el Banco Mundial avanza de las estadísticas que solamente consideran los fríos números hacia análisis más complejos que sacan a la luz aspectos cualitativos.
Al elaborar el Índice, el Banco Mundial toma en cuenta tres aspectos. El primero es la unidad de análisis, que es el niño, definido como un individuo entre 0 y 16 años. El segundo son los determinantes que influyen sobre el destino de ese niño y que incluyen el ingreso familiar, número de hermanos, género del niño y del jefe del hogar y lugar de residencia. El tercero, es el acceso de ese niño a los servicios necesarios, como agua, electricidad, saneamiento, asistencia escolar y culminación de los estudios. Se intenta medir las oportunidades que tiene el niño de acceder a los servicios necesarios para avanzar en la vida. El resultado es un índice que va de 0 (privación absoluta de servicios esenciales) a 100 (acceso universal absoluto).
En el año 2010 los países con los Índices de Oportunidades totales más altos en la región fueron Chile (95), nuestro país (92) y México (90). El promedio regional fue 77.
El Banco concluye que los cinco países con los Índices de Oportunidades Humanas más altos (Chile, Uruguay, México, Costa Rica, y Venezuela) tienen modelos de desarrollo muy diferentes.
La educación es un factor clave para mejorar las oportunidades de las nuevas generaciones. En el caso del Uruguay, el estudio del Banco Mundial comprueba que, "en algunos indicadores como el acceso a la educación primaria y secundaria, Uruguay se encuentra entre el 20% más alto del mundo".
Sin embargo, continua, "en cuanto a la progresión a la educación secundaria y la tasa de repetición Uruguay ocupa un puesto entre el 30 por ciento más bajo del mundo, un desempeño que no está acorde a su nivel de ingreso relativo y nivel de desarrollo social general".
Entonces: aunque existe un amplio acceso a la enseñanza primaria y secundaria (en menor medida en este último caso) pero esa educación no es de calidad. Así lo comprueban los Índices de Oportunidad Humana referentes a aspectos cualitativos de la enseñanza contenidos en el informe general del 2010.
Los países europeos tuvieron Índices de Oportunidad (2006) de entre 71 y 84 puntos para ciencia, 63 - 81 para matemáticas y 69 - 83 para lectura. En contraste, nuestro país tuvo, respectivamente, índices de 51, 47 y 47. "Esta comparación", concluye el Banco, describe una verdad incómoda: aún "los países con mejores puntajes, Chile y Uruguay, se encuentran muy por debajo de los países con los peores puntajes en Europa y en América del Norte."
"Estudio del Banco Mundial destaca poca calidad de la enseñanza en nuestro país".