El grupo Camil lleva invertido en Uruguay en los últimos tres años US$ 50 millones y prevé hacer mayores apuestas.
Renato Soarez Gastaud, responsable de la empresa en lo local y director de Saman, dijo que el grupo visualiza un potencial en la producción de arroz con valor agregado para mercados específicos, objetivo en el que un elemento central es la calidad del producto.
"Creo que Uruguay tiene que buscar un liderazgo no solamente en productividad, sino también de calidad", aseguró el empresario.
"La forma de agregar valor es que seamos identificados como un país que produce arroz de buenísima calidad. Esa buena calidad puede ser mirada desde los aspectos físicos, con granos enteros. Al final alguien come este arroz que vendemos y es para esa gente que tenemos que trabajar y entender que cada mercado, cada consumidor, tiene sus preferencias. Hay que planificar la producción dirigiéndose a atender cada mercado de acuerdo con sus características", sostuvo.
Camil es la principal comercializadora de arroz y legumbres en el mercado interno brasileño y su expansión comenzó fuera de fronteras con la adquisición de Saman a fines de 2007.
Soarez Gastaud dijo a El País que en Uruguay la empresa enfrenta una zafra récord. Saman este año tuvo un aumento de producción de un 50% comparado con la última zafra.
"Los productores también alcanzaron una productividad alta, eso nos deja contentos como país, porque Uruguay se torna un productor que cada vez más se acerca a los mejores niveles de productividad de todo el mundo", consideró. "La primera parte del trabajo, que es producir, está hecha y muy bien hecha. La segunda fase, en la que nos toca a nosotros, que es elaborar y vender toda esta gran producción. Ya se vendió el 25% de la producción", dijo.