FABIÁN TISCORNIA
Buscando moderar el crecimiento del crédito, el Banco Central (BCU) decidió subir los encajes en tres puntos e incluir un encaje marginal al incremento de depósitos a partir de junio. Los analistas ven que se refuerza la señal anti-inflacionaria.
El director del BCU, Washington Ribeiro, dijo a El País que en los últimos meses "el crecimiento del crédito está siendo demasiado acelerado", por ende, está empujando al consumo y es uno de los factores de presión inflacionaria.
Para el Central, la medida "va a permitir desacelerar el crecimiento del crédito", indicó. Ribeiro dijo que consultó la decisión con el senador (y líder de Alianza Nacional, sector al que pertenece) Jorge Larrañaga primero y luego con el presidente del directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle y ambos se mostraron de acuerdo con la medida.
Consultado respecto a cómo se hace para desacelerar el crédito al consumo no bancario que proveen diversas financieras, el director del BCU dijo que muchas de ellas "se financian con bancos" por lo que indirectamente también se encarecerá ese tipo de préstamos.
Tras conocer el dato de inflación de abril -donde la suba de precios 12 meses para atrás pasó de 8,17% a 8,34%-, el BCU tomó la decisión de elevar los encajes, tal como lo adelantó El País la semana pasada.
Ayer fue comunicada la decisión de que los encajes (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Central) para los depósitos en pesos pasarán de 12% a 15% y para los depósitos en dólares de 15% a 18%. Con esta medida, el BCU estima que los bancos deberán inmovilizar US$ 480 millones adicionales, que no podrán dar en créditos (unos US$ 110 millones por depósitos en pesos y US$ 370 millones por depósitos en dólares) dijo el gerente de Política Económica y Mercados del BCU, Alberto Graña, en conferencia.
A eso se sumó la introducción, por primera vez en la historia económica del país, de un encaje marginal al incremento en los depósitos sobre el promedio de estos en el mes de abril. Ese encaje marginal es de 15% para el alza de depósitos en pesos y de 27% para la suba de los depósitos en dólares.
Esto significa que de cada $ 100 que crezcan los depósitos respecto a abril, el banco deberá inmovilizar $ 30 en el Central (15% del encaje más 15% del encaje marginal). Mientras, cada US$ 100 de suba de los depósitos, el banco deberá inmovilizar US$ 45 (18% del encaje más 27% del encaje marginal).
Adicionalmente, el BCU elevó lo que paga a los bancos por los encajes, para "no afectar esencialmente la rentabilidad del sistema bancario", dijo el presidente del BCU, Mario Bergara en conferencia. "No es cuestión de desvestir un santo para vestir otro", graficó.
Señaló que con la suba de encajes y la introducción de uno marginal se busca "complementar, reforzar la política monetaria en el combate a la inflación" que "hoy es uno de los principales riesgos que tiene la economía uruguaya para seguir creciendo en forma sustentable". Además evaluó que es una medida que no tiene impacto en el mercado cambiario.
"Esta lógica no difiere de la que llevan adelante países como Brasil, Perú o Colombia que están creciendo en los últimos años como Uruguay y que enfrentan presiones (inflacionarias) por precios internacionales y demanda interna", dijo.
ANALISTAS. Para el economista de PwC, Ramón Pampín, en la medida que el BCU aumente la Tasa de Política Monetaria (TPM) en las próximas reuniones, más la suba de encajes, seguramente haya más chances que el sesgo de la política monetaria se trasmita hacia las tasas de interés y esto tenga impacto en el crédito". Agregó a El País que con esto se da la señal de que "las autoridades están enfáticamente decididas a `golpear la mesa` y señalizar su aversión anti-inflacionaria".
El analista financiero y socio de CPA/Ferrere, Bruno Gili, afirmó a El País que la suba de encajes "resulta prudente" y permite "complementar la suba de la TPM". La medida tiene "un impacto relativamente neutro" en la rentabilidad de los bancos al aumentarse la remuneración de los encajes, indicó. Sobre si moderará el crédito, Gili afirmó que "hay margen para que (este) siga creciendo".
Los bancos dudan de efectividad de medida
Los bancos estimaban que esta era una medida que podía tomar el Banco Central (BCU). De hecho, fuentes oficiales la habían adelantado a El País, y la consultora CPA/Ferrere señaló como muy probable un incremento de los encajes en pesos y en dólares tal como ocurrió.
Ayer el presidente del BCU, Mario Bergara antes de dar la conferencia de prensa con el anuncio, le comunicó telefónicamente al director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados, Julio de Brun el alcance de la medida.
De Brun dijo a El País que "no hay dudas de la legitimidad de la medida; está dentro del menú de opciones".
Resaltó que las autoridades "tomaron en cuenta la rentabilidad de los bancos".
De todas maneras, señaló que "la efectividad es discutible porque el crecimiento de la demanda interna no pasa por el financiamiento bancario entonces es dudoso el que pueda contener las presiones".
Por su parte, el gerente general de Banco Itaú, Horacio Vilaró, dijo a El País que "en este contexto inflacionario en Uruguay y la región, todos los bancos centrales están preocupados" y "es razonable que apunten a baterías para contener el empuje inflacionario".
La suba de encajes "es una medida más, no es la única ni la más importante", indicó.
"Veremos", dijo Vilaró cuando fue consultado sobre si la medida desacelerará el crédito, "pero entiendo que tengan que agotar la batería de medidas".
Resaltó que la medida es "razonable" ya que al subirse también la remuneración de los encajes se trata "de no complicar al sistema financiero que tiene rentabilidades magras" y espera que sea "transitoria".