EDUARDO DELGADO
"El embajador (Hernán) Orduna se perdió la oportunidad de callarse la boca", expresó a El País el embajador itinerante Julio Baraibar.
Las expresiones de Baraibar, ex ministro de Trabajo y hombre de confianza del presidente José Mujica, responden a comentarios del presidente de la delegación argentina en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), quien cuestionó la decisión del gobierno uruguayo de modificar a 37 grados la temperatura máxima de vertido del efluente líquido industrial de la planta de UPM.
En Argentina, es 45 grados la temperatura máxima de vertido de efluentes al río.
Baraibar dijo que fue a pedido de la Cancillería argentina, que el gobierno uruguayo hizo que UPM deje de utilizar un sistema de enfriamiento de efluentes con agua del río, y debido a ello una resolución del Ministerio de Vivienda modificó la temperatura máxima de vertido.
"Hacer esto (el cambio de temperatura dispuesto por Uruguay) es repetir la historia que ocurrió desde 2003 y que terminó en el fallo de La Haya", dijo Orduna a un programa de televisión argentino. Agregó que tras el fallo de la Corte de La Haya, toda modificación referida al funcionamiento de UPM debe someterse a la CARU. Según Orduna, "varias cosas que dice la resolución no son ciertas".
"Argentina, a través de la CARU, solicitó el cese del mecanismo. Sin embargo, en la resolución dice que en una reunión de cancilleres del 14 de noviembre, se acordó solicitar una modificación del proyecto. Eso no es cierto. Nunca Argentina habló de modificar parámetros. Eso es una falacia", acotó.
Las palabras de Orduna se dan horas antes de la cumbre que los cancilleres de los dos países, Luis Almagro y Héctor Timerman, mantendrán hoy miércoles en Buenos Aires, de la que también participarán los miembros de las delegaciones de la CARU y la Comisión del Río de la Plata.
Entre los temas de la reunión de los cancilleres, estará la evaluación de los avances respecto a los dragados en los ríos Uruguay y De la Plata, tema que -junto con la gasificadora- es para el Poder Ejecutivo el prioritario en su relación con Argentina, superado el corte del puente binacional General San Martín.