Mientras los inversores del mundo esperan un nuevo rescate de parte de la Unión Europea a Grecia como forma de evitar que se declare en default, la canciller alemana Angela Merkel, cuyo país es el que ha hecho los mayores desembolsos, dejó en claro que el dinero no llegará rápido. Merkel afirmó que el camino es la implementación de las reformas. "Primero tenemos que escuchar cuál es el estado", dijo Merkel a la prensa extranjera en Berlín. "Solo así puedo decidir lo que, en todo caso, hay que hacer. Nosotros no le hacemos ningún favor a Grecia especulando sobre una posible ayuda", agregó.
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, afirmó también que la decisión sobre las siguientes etapas del programa de ayuda a Grecia se tomará "en las próximas semanas", a partir de las conclusiones de la misión que determinará "las necesidades de 2012".
Esta semana una misión de la UE, FMI y Banco Central Europeo llegó a Grecia para hacer una revisión de lo cumplido antes del pago a comienzos de junio del quinto tramo del préstamo acordado al país en 2010 para evitar el default.