Tras el partido clásico jugado el domingo, decenas de hinchas descubrieron una multa en los parabrisas de sus vehículos por estacionar sobre los canteros de la Avenida Ricaldoni. Esta situación, que la Intendencia calificó posteriormente de "error", fue duramente criticada por el edil nacionalista Juan Curbelo, en momentos en que se vive una situación delicada en materia de seguridad. "Mientras el Ministerio del Interior en coordinación con la AUF y los clubes buscaban la forma inteligente y sensata de combatir y prevenir la violencia, mientras un grupo de ciudadanos se juntaron en Plaza Independencia para realizar una marcha contra la violencia, en especial en el fútbol, mientras los periodistas y dirigentes deportivos solicitaban al público general vivir una fiesta deportiva para la familia, para el país, nos encontramos con un grupo de personas que bajo el mandato de las funciones que deben cumplir de fiscalización y en representación de la Intendencia de Montevideo, contribuían a generar un clima contrario", declaró el edil. Según dijo Curbelo a El País, esta conducta "deplorable" va en consonancia con la "voracidad fiscal" de la IMM. "Toda la vida se estacionó ahí; acá hubo descoordinación con otros organismos y una decisión política de actuar así. Queremos saber quién fue responsable", agregó el edil.
Por su parte, el director de tránsito de comuna, Hugo Bosca, en declaraciones a radio Carve, admitió que el operativo aplicado por sus inspectores "no fue acertado". El jerarca explicó que como no se comunicó apropiadamente este cambio, las multas aplicadas se convertirán en "observaciones", sin una sanción económica.
En tanto, el director de Movilidad Urbana de la Intendencia, Gerardo Urse, dijo a El País que se procurará hacer reuniones con las autoridades del fútbol para dar solución a los problemas de estacionamiento en los alrededores del estadio.
Bosca afirmó que no se multará a quienes usen los canteros el miércoles para estacionar durante el partido Peñarol-Universidad Católica y que si hubiera una decisión de prohibir el uso con este fin "se comunicaría a la población 10 o 15 días antes".
El edil Curbelo sostuvo que no había inspectores de la Intendencia en las horas previas al partido del domingo con el fin de educar e informar a los conductores que no se puede estacionar allí, pero sí aparecieron para sancionarlos.