Los ecuatorianos aprobaron el referendo convocado por el presidente Rafael Correa para reformar la justicia y regular a la prensa, según una encuesta a boca de urna autorizada por la corte electoral.
El mandatario se declaró vencedor y dijo que es "un acto de confianza" en su gobierno. "Hoy se da un paso transcendental en paz, en democracia, para la patria nueva. El que ha triunfado es el pueblo ecuatoriano, la verdad", manifestó a la prensa.
De acuerdo con la firma privada Santiago Pérez, tres de cada cinco electores apoyaron las iniciativas, con porcentajes que oscilan entre el 61% y el 64%.
La pregunta que planteaba la prohibición de los "espectáculos que tengan como finalidad dar muerte al animal", como las corridas de toros, fue votada por jurisdicciones.
Sin embargo, fue aprobada en Quito (56%), principal plaza taurina donde se desarrolla cada año una feria que se considera la mejor de América.
De confirmarse el sondeo a boca de urna, Correa lograría su sexta victoria electoral en cuatro años de gobierno y la primera desde la sublevación policial del 30 de septiembre, que el mandatario denunció como un intento de golpe de Estado.
La oposición y la prensa privada acusan al gobernante de pretender concentrar más poder mediante el control de la justicia y los medios.
Diez preguntas fueron sometidas a consideración, cuatro de ellas sobre enmiendas constitucionales destinadas a reformar la justicia para luchar contra la impunidad y la inseguridad, según el gobierno.
Una comisión tripartita, que contará con un representante del Ejecutivo, se encargará de gran parte de la reforma, por lo que el superior Consejo de la Judicatura quedará suspendido durante 18 meses.
Dos preguntas concernían a la creación de un "consejo de regulación" de los contenidos mediáticos y la instauración de "responsabilidad" de la prensa, y a la prohibición de que la banca y los medios realicen inversiones en otros sectores.
Correa planteó además penalizar el enriquecimiento ilícito en el área privada y el incumplimiento en la afiliación de los empleados a la seguridad social estatal, así como prohibir los juegos de azar.
Este sondeo fue autorizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que espera realizar este sábado un 30% del escrutinio, de acuerdo con su presidente, Omar Simon.
La consulta, a la que fueron convocados 11,2 millones de electores y en la que Correa pedía un "voto de confianza", transcurrió con normalidad, según el gobierno y el jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), Enrique Correa.
El derrocado ex gobernante Lucio Gutiérrez denunció que este fue "el proceso electoral más fraudulento y desigual en la historia" de Ecuador, debido a que Correa abusó de los recursos públicos.
El veedor de la OEA aseguró a mitad de jornada que no había "ningún indicio que permita afirmar que pudiera haber un fraude en marcha".
Bajo su administración, que concluirá en 2013 con la posibilidad de ser reelegido hasta 2017, Correa ha reforzado el derecho laboral y elevado el salario básico en 55% (a 264 dólares), reducido los beneficios de las multinacionales petroleras y renegociada parte de la deuda externa. Además, promueve la gratuidad de la salud.
Eso le brinda un fuerte apoyo de los sectores populares de Ecuador, con 14,3 millones de habitantes.
Sin embargo, también ha endurecido la retórica contra la prensa y no duda en demandar a quienes lo insultan, por lo que le acusan de autoritarismo.
"Nada ni nadie va a detener este huracán de soberanía y dignidad, y que lo sepan quienes conspiran en las sombras: el pueblo estará en las calles como lo está hoy para defender el proceso más democrático que vive el país", dijo Correa el sábado.
AFP