La Policía desplegará 17 "piquetes" de control en Montevideo para controlar los ómnibus que el próximo domingo se dirijan al Estadio Centenario. Hoy la Jefatura oficializará los detalles del operativo de seguridad que empleará a unos 900 efectivos.
"Será un operativo clásico, valga la redundancia", señaló a El País el director de Seguridad de la Jefatura de Policía de Montevideo, Miguel Iraola, para resumir las tareas de control y prevención que se realizarán el próximo domingo.
Zona de exclusión, doble vallado de seguridad con cacheos, controles de espirometría y aplicación del derecho de admisión. Esas serán las principales medidas que se aplicarán en el operativo de seguridad en el Estadio Centenario.
En la tribuna Olímpica se instalará un "pulmón" que permitirá ubicar a unos 2.000 hinchas de Nacional, que en este partido oficiará de visitante.
"Que la gente vaya temprano y sobre todo que no se moleste ni se impaciente con la Policía en los registros. No se trata de detener a nadie sino que con esas acciones nosotros podemos prevenir muchas situaciones", dijo Iraola.
El jerarca policial explicó que el esquema de seguridad será tradicional, y "lo único que tiene de diferente es el clima que se ha creado" por el asesinato de un joven hincha de Peñarol de 20 años, hecho ocurrido la semana pasada.
Iraola dijo que la Policía no puede evitar el clima de tensión que se ha generado en los últimos días, por lo que el objetivo será "cuidar a la gente y evitar que pasen cosas negativas".
Se estima que unos 900 policías serán destinados a la seguridad del clásico. Hoy, la Jefatura de Policía oficializará en su página web los detalles del operativo con los cortes y desvíos que se realizarán en el tránsito.
"PIQUETES". A su vez, la Policía realizará controles policiales en 17 puntos de Montevideo, como forma de evitar que se produzcan incidentes en los ómnibus que trasladen hinchas hacia el Estadio Centenario.
Esos "piquetes" policiales se establecieron en coordinación con las empresas de transporte y la Unión de Trabajadores del Transporte (Unott). Los puntos de control estarán ubicados casi en las mismas zonas donde se instalaron en las finales del Campeonato de 2010.
"En estos puntos de control, los policías estarán atentos a cómo van los ómnibus. Si se dan cuenta que adentro se están produciendo desmanes, actuarán. La idea es que la Policía pueda actuar sin necesidad de desviar el recorrido hacia una seccional", expresó ayer a El País el dirigente de la Unott, Mario De Saá.
El sindicalista agregó que los servicios de transporte serán normales y algunas empresas reforzarán las líneas con recorridos hacia el Estadio Centenario. De Saá señaló que si algún trabajador resulta agredido, recién entonces la gremial analizará si toma alguna medida.
DIPUTADOS. Por otro lado, en la tarde de ayer, los diputados integrantes de la Comisión Especial de Deporte de la cámara baja anunciaron que asistirán al clásico todos juntos y con sus respectivas camisetas, para enviar un mensaje de paz y de rechazo a la violencia.
"Hemos decidido que todos los integrantes de la comisión, diputados de distintos partidos, de distintos sectores y también hinchas de Nacional y de Peñarol, vamos a participar en el clásico", dijo el diputado colorado Fernando Amado.
"Vamos a ir de manera conjunta a participar de esta fiesta popular y la idea es, justamente, mandar desde el Poder Legislativo un mensaje de unidad y de paz. Cada uno va a ir con la camiseta de su respectivo cuadro", añadió el legislador de Vamos Uruguay, el sector mayoritario del Partido Colorado.
"Vamos a estar entreverados y cruzados, porque va a haber frentistas, colorados y blancos de un lado (en referencia a las tribunas), y frentistas colorados y blancos del otro también", indicó Amado.
Amenazan familia de periodista
El periodista Raúl Mernies, autor de la cobertura periodística del último incidente de violencia vinculado a la acción de barras de fútbol, ha sido blanco de mensajes amenazantes en redes sociales vinculadas a hinchas que se identifican como parciales de Nacional y Peñarol.
Si bien informar de este tema implica riesgos conocidos por los profesionales, en las redes sociales se viene realizando un activo intercambio de información sobre él y su familia. Esto se incrementó al reportar la existencia de mensajes amenazantes en sitios vinculados al último hincha asesinado.
Ayer, familiares del periodista recibieron mensajes directos y amenazas callejeras concretas, lo que se ha puesto en conocimiento de las autoridades policiales.
El diario El País, ante estos hechos inadmisibles, está recabando material documental y hoy radicará la denuncia formal ante la Jefatura de Policía de Montevideo.