Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el alza en los precios de los alimentos y el petróleo tiene un impacto de 2,5 puntos porcentuales en la inflación de Uruguay, que es de los menos afectados de la región.
El gobierno le ha adjudicado cierta importancia al efecto de los precios internacionales de los alimentos en la inflación, que con el dato de abril -que se conocerá hoy- seguirá por encima de 8%. Sin embargo, para el BID Uruguay es uno de los países que está "bastante aislado" del impacto de los precios internacionales de los alimentos.
"Brasil, Colombia, México y Uruguay están bastante aislados del impacto inflacionario de los precios internacionales de alimentos, pero sólo mientras estén preparados a aceptar la revalorización de sus tasas de cambio nominales, lo que puede afectar la competitividad de los sectores comerciables en sus economías" afirma el trabajo del Departamento de Investigación del BID.
En otros países los impactos "inflacionarios futuros de los recientes precios internacionales de los alimentos" (suponiendo que en su nivel de febrero de 2011 y las respuestas de los mercados y de las políticas internas son las mismas que las observadas en el pasado) derivan en "aumentos en la tasa de inflación de más de 5 puntos", indica.
En cambio, en México solo subiría 0,1 punto porcentual, en Brasil 0,7, en Colombia 1 y en Uruguay 1,9, en todos los casos en el año respecto a 2010.
El tipo de cambio puede actuar como un amortiguador de impactos. "Uruguay es el único país en que la tasa de cambio llega a depreciarse (esto es baja del peso) después del impacto de los precios de los alimentos, manteniendo en gran medida la tasa de cambio real inicial. Sin embargo, el impacto sobre los precios internos es pequeño. No sería una buena idea que los países que experimentan impactos mayores sigan una estrategia similar, ya que podrían disparar una espiral inflacionaria".
Añade que "muchos países toman la decisión de intervenir los mercados. Sin embargo, la congelación de precios, el racionamiento y la prohibición de las exportaciones suelen tener efectos apenas temporales y altamente distorsionantes".
Respecto del petróleo, el BID señala que "ha experimentado grandes aumentos -de US$ 42 por barril en diciembre 2008 a alrededor de US$ 114 en marzo 2011- lo cual podría tener efectos significativos sobre la inflación en las economías de Latinoamérica y el Caribe".
En este caso, el impacto de Uruguay sería en 0,6 puntos porcentuales más de inflación en el año. "La conclusión principal que se puede sacar es que solo hay efectos inflacionarios de consideración en República Dominicana", afirma.