Washington
El Departamento de Estado norteamericano emitió ayer un alerta global de viajes a todos los ciudadanos estadounidenses tras la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.
El Departamento advirtió sobre un "aumento potencial" de la violencia anti-estadounidense tras la caída del jefe terrorista.
"El Departamento de Estado alerta a los ciudadanos estadounidenses que viajan o residen en el exterior sobre el aumento potencial de violencia anti-estadounidense dada la reciente actividad contraterrorista en Pakistán", señaló el departamento en un comunicado que fue emitido minutos después del discurso del presidente Barack Obama, en el que se confirmó la muerte de Bin Laden.
"Dada la incertidumbre y la volatilidad de la situación actual, los ciudadanos estadounidenses en áreas donde los recientes eventos podrían provocar violencia anti-estadounidense son enérgicamente llamados a limitar sus viajes fuera de sus hogares y hoteles", precisó el comunicado gubernamental. También llamó a "evitar reuniones y manifestaciones masivas", agrega el texto.
El alerta continuará en vigencia hasta el 1° de agosto.
Ya desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 (en que aviones comerciales fueron secuestrados por insurgentes suicidas que los hicieron estrellar dos contra las Torres Gemelas de Nueva York y otro contar el Capitolio) Estados Unidos elevó al máximo sus medidas de seguridad en los aeropuertos de todo el país.
Estas medidas de seguridad continúan hasta hoy en todo el territorio norteamericano, por temor a nuevos ataques. (en base a AFP).