P. MELGAR /A. OYHENARD
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, defendió la política de ajuste salarial que aplicó su cartera y dijo que la escasez de mano de obra calificada presiona los sueldos al alza. Empresarios piden menos intervencionismo y cuestionan criterios.
Brenta, salió ayer al cruce de los comentarios del Informe de Política Monetaria del Banco Central (BCU) del primer trimestre de este año en el que expresó su inquietud porque algunos sectores definieron ajustes de salarios por encima de la inflación que no están atados a incrementos de productividad, como pretendía el gobierno.
Hace tres reuniones del Consejo de Ministros se analizó la evolución de la negociaciones de la ronda salarial y allí "coincidimos con (el titular de Economía, Fernando) Lorenzo", en que la misma "venía desarrollándose dentro del marco de los lineamientos que había fijado el Ejecutivo", dijo Brenta a El País. Además, allí "quedó claro que el salario de los trabajadores no es la variable de ajuste de la inflación y que el componente inflacionario está dentro de los parámetros que el Poder Ejecutivo puede controlar", agregó.
El ministro de Trabajo sostuvo que "algunos datos primarios nos indican que los salarios han evolucionado en el marco de estos lineamientos (incrementos por productividad) en promedio y que el objetivo de recuperación de los salarios sumergidos se ha alcanzado" como en el caso del servicio doméstico y empleados rurales y del comercio donde el ajuste salarial sí fue superior a la inflación.
No obstante, el ministro justificó que exista una presión salarial sobre la inflación en que "hay que reconocer -algo que quizás el informe del Banco Central no advierte- que con un nivel de desempleo tan bajo y una demanda de recursos humanos calificados creciente, hay un mecánica de disputa que se dispara con una oferta mayor del salario".
El jerarca recordó que el país estaba acostumbrado a mirar el mercado de trabajo con un porcentaje alto de desempleo y, por tanto, con una lógica de que el empresario tenía la posibilidad de recurrir al mercado si quería pagar menos. "Hoy esa posibilidad está muy limitada".
"Creo que la mirada del Banco Central, que está generalmente dirigida a temas económicos o monetarios, quizás pueda no estar contemplando la nueva realidad", comentó Brenta.
Por otra parte, el ministro de Trabajo dijo que "no creo que ningún empresario firme un convenio que comprometa su futuro; hoy tenemos un 90% de acuerdos tripartitos" y agregó que en el caso de los acuerdos que debió laudar el gobierno hubo sectores empresariales que esgrimieron que no pueden pagar más del Salario Mínimo Nacional "cuando los indicadores de crecimiento elaborados por el Ejecutivo muestran otra cosa".
Pero las gremiales empresariales no coinciden.
El prosecretario de la Cámara de Industrias (CIU), Andrés Fostik, dijo a El País que hace poco le sugirió el ministro que era el momento ideal para suspender momentáneamente la ley de Negociación Colectiva -que pauta los salarios mínimos para cada sector- "para que el mercado se regulara de forma natural".
"Si el ministro Brenta dice que los salarios crecen por la escasez de mano de obra, ¿por qué se sigue regulando con un intervencionismo desmedido en la ronda de ajustes?", se preguntó.
En la misma línea, el asesor de la Cámara de Comercio y Servicios, Hugo Montgomery, dijo que hubo acuerdos donde el Ejecutivo propuso una fórmula de ajuste que no se basó en criterios de productividad sino en un decisión que el Ministerio (de Trabajo) entendió "razonable".
Un informe de coyuntura de la Cámara de Comercio publicado ayer (ver aparte) sostiene que "es altamente probable que se generen durante el presente año conflictos por parte de los sindicatos en el sector privado, ya que durante las negociaciones salariales muchos de los acuerdos alcanzados contienen cláusulas gatillo frente a aumentos de la inflación por encima del 10%, y para muchas empresas no será fácil lograr pagar los salarios dadas estas indexaciones previstas" ya que "estos mayores costos salariales tienden a estar por encima de la productividad del factor trabajo".
A este comentario Brenta respondió: "Las lecturas para la solución de los problemas de inflación tienen en general una aproximación ideológica; por eso, no es casual que los empresarios siempre encuentren la explicación del IPC por la suba de los salarios".
La economista Alejandra Picco, asesora del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, afirmó que los salarios en algunos sectores crecieron por encima de la productividad si se toma el parámetro que elaboró el gobierno en base a datos de empleo de actividad financiera de las empresas. Sostuvo que esos datos son una "aproximación" a la actividad de los sectores y que "no es una medida exacta de la productividad". Por esto, agregó que los convenios colectivos firmados hasta el momento pueden generar mayor demanda, lo que en definitiva provoca más inflación.
Fostik, de la Cámara de Industrias, coincidió en que la evaluación de productividad que hizo el gobierno "tenía demasiada trascendencia para elaborarse con tanta prisa; fue una buena intención que por razones de tiempo no reflejó la realidad de cada sector".
En una línea similar, Montgomery de la Cámara de Comercio indicó que se "termina negociando por un porcentaje de crecimiento que no se ajusta a la realidad sino con las posibilidad de las empresas para cumplir con este acuerdo".
Para salvar estas distancias, el Ministerio de Trabajo hará una presentación en breve con los resultados globales de la ronda de negociación colectiva, así como el impacto económico de ésta.
Tres preguntas a pablo moya de oikos
1.¿problemas de productividad?
Definimos productividad como el cociente entre la producción y el personal ocupado; para este caso de la industria. En general los acuerdos salariales superaron la productividad de los sectores industriales. Hubo algunos que tuvieron un importante incremento de productividad en 2010 (Madera y productos de madera; incluye Botnia; Producción de caucho y plástico; Minerales no metálicos) que superó los acuerdos alcanzados de ajuste salarial en términos reales; así como otros tuvieron ajustes salariales al alza y su productividad cayó (Prendas de vestir).
2.¿presiona la falta de oferta?
También es verdad que la mano de obra tecnificada se ha reducido porque se han ampliado mucho las oportunidades laborales, lo que ha generado una "pugna" por el personal calificado que ha hecho subir los salarios.
3.¿qué peso tienen salarios en ipc?
Desconozco estudios técnicos que puedan determinar qué nivel de ajuste salarial se traslada a precios; sí existe un mayor ingreso de las familias a nivel general que determina una mayor demanda de bienes y por esa vía presiona al alza los precios.
Comercioreclama una baja del gasto
La Cámara Nacional de Comercio reclamó una disminución del gasto público como forma de hacer frente a las presiones inflacionarias. En su informe de coyuntura publicado ayer, sostienen que es clave que "los egresos del sector público aumentaran menos que los ingresos, a una tasa acorde con el crecimiento a largo plazo de la economía, de por ejemplo el 3% anual". "No continuar aumentando el gasto del gobierno, por ejemplo, en gastos corrientes que podrían ajustarse a la baja mediante la aplicación de medidas que contribuyan a mejorar su eficiencia, logrando no sólo una reducción de los egresos sino una mejor calidad de los mismos", agrega.
Advierten que "parece que sin importar el color de los partidos políticos, Uruguay no ha aprendido aún a llevar la teoría a la práctica".
La Cámara de Comercio y Servicios espera un 2011 signado por una mayor inflación "superando las bandas propuestas por las autoridades" de entre 4% y 6% y una "persistente pérdida de competitividad" debido a una "presión fiscal que no se reduce" a "la caída del dólar" y al "incremento de los costos salariales por encima de los fundamentos".
Afirma además que "si no se toman más medidas no se podrá contener la inflación" que ya suma el 8,17% anual.