A raíz de la incautación de 119 kilos de cocaína en la Operación Minotauro, el juez especializado en crimen organizado, Jorge Díaz, llamó a mejorar los controles para la prevención de estos delitos.
En declaraciones a radio Carve, señaló que la organización liderada por el narco colombiano Francisco Ramírez –desbaratada el martes- "desde el año 2007 a 2011 emitió sólo diez facturas". El magistrado sostuvo que "no hay ninguna sociedad que emita diez facturas en tres años, sin embargo, eso no despertó la sospecha de nadie".
Las dos personas procesadas por el juez hasta el momento se encargaban de acondicionar los tanques de combustibles de los montacargas, con un revestimiento de plomo para volver indetectable su contenido, y que eran utilizados como receptáculos de la droga (ver nota aparte).
Díaz afirmó que "no parece razonable que se exporten montacargas a Europa, cuando la operativa es al revés. Sin embargo, eso tampoco despertó sospechas", indicó.
"Los controles, si bien han mejorado mucho, todavía dejan mucho que desear", disparó Díaz. En ese sentido, sostuvo que el Estado "debería aunar los esfuerzos de sus distintos organismos".
El juez señaló que esta "sociedad fantasma" de Ramírez, quien está requerido, "realizó seis exportaciones de idéntico contenido al incautado", por lo que "en dos años colocó en Europa entre 700 y 800 kilos de cocaína", reveló.
Por otra parte, Díaz señaló que los controles también deberían extremarse dentro de los establecimientos carcelarios para que los procesados no sigan operando una vez recluidos.
"La realidad dice dos cosas: el narcotráfico es el delito que tiene mayor índice de reincidencia y, por otro lado, ciudadanos que están presos siguen dirigiendo la organización vía celular desde el establecimiento carcelario. ¿Cómo se evita eso? Mediante dispositivos que tengan bloqueos electrónicos e impidan los contactos por teléfono", señaló el juez.