CANELONES | PATRICIA MANGO
La Policía de Canelones busca a dos delincuentes que en minutos cometieron dos rapiñas en Suárez. Mientras uno de los malvivientes amenazaba a sus víctimas con un arma, su compinche lo esperaba afuera. En ambos comercios se llevaron dinero y en el último, se les disparó el arma.
En el primero de los comercios asaltados, ingresó uno de los delincuentes y no encontró clientes. El local se dedica al reparto de garrafas y en ese momento era atendido por un funcionario de 38 años. El ladrón entró, exhibió el arma y se lo llevó para el fondo del edificio. Una vez allí le exigió el dinero, apoderándose de unos $ 6.500.
Tras cometer el robo abordó una moto en marcha, de color negro, conducida por su cómplice.
Desde allí los delincuentes se dirigieron a una barraca. Allí estaba la dueña y una mujer que no se precisó si era empleada o cliente. Al igual que en la casa de reparto de garrafas, el hombre entró mostrando un revólver.
Llevó a la dueña al fondo y le exigió la entrega del dinero. Previamente y evidenciando nerviosismo, se le escapó un disparo. "Quedó claro que no quiso amedrentar, cubrir su huida o simplemente disparar: el tiro se le escapó", dijeron fuentes policiales.
El ladrón se hizo de unos $ 4000 y se dio a la fuga del lugar en una moto, también de color negro.
La Policía presume que los ladrones viven en la zona o por lo menos, conocen muy bien el lugar ya que actuaron en momentos en que no había nadie en la calle. El lugar por el que fugaron es un misterio. "Suárez tiene muchas salidas y eso lo hace un lugar de rápido escape", manifestaron las fuentes policiales.
A partir de ayer, los efectivos realizaban un retrato hablado. Por las características iniciales todo apunta a que se trata de las mismas personas, dijeron los investigadores.