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¿Por qué la gente elige una fruta? ¿Por qué prefiere cierta variedad de hortaliza? ¿Si sube de precio un producto por cuál lo suplanta? Respuestas a estas preguntas es lo que el Mercado Modelo quiere obtener a través de grupos de discusión.
El primer trabajo de investigación sobre los hábitos y actitud de consumo de frutas y hortalizas ya empezó a producir resultados, tras las discusiones de hasta tres horas en los tres primeros grupos, el 23 y 24 de febrero, con mujeres de entre 18 y 64 años.
"Entre los consumidores se observa una transición hacia hábitos más saludables que considera una disminución del consumo de carnes rojas, una mayor variedad de alimentos y la utilización de verduras en distintas preparaciones alimenticias", es una de las "conclusiones primarias" que serán presentadas hoy en un informe preparado por la consultora idRetail. Otra, y bastante importante: "La influencia de la escuela y de los médicos en la alimentación del hogar, a partir de la información que se transmite, comienza a visualizarse".
DECISIONES. El ingeniero agrónomo Alberto Gemelli, coordinador general del "plan de democratización del acceso a la información del Mercado Modelo" explicó a El País que el objetivo de este trabajo es "conocer al consumidor" empleando "técnicas utilizadas por las grandes empresas" para de esa forma "aportar información a los operadores del mercado y a los minoristas". Gemelli indicó que estos estudios pueden "ayudarlos a tomar buenas decisiones" y a desarrollar "acciones de marketing". Como ejemplos puso que "si los estudios demuestran que la tendencia es a productos de valor agregado, como las papas prefritas congeladas, la zanahoria rallada o la lechuga lavada, que cada uno utilice esa información".
Los consejos, entonces, se concentran en difundir los beneficios de estos alimentos para estimular su consumo. También se maneja la recomendación de "desarrollar formas de comercialización que atiendan las preferencias de los distintos segmentos del público: productos lavados, cortados, congelados, semipreparados, etc", se expresa en un informe preliminar preparado por Marcelo Amado, secretario de la Comisión Administradora del Mercado Modelo.
UN MILLÓN DE CLIENTAS. A lo largo del año se realizarán 18 discusiones con grupos de consumidores diferentes. La primera etapa: todas mujeres. Un grupo de 18 a 24 años, otro de 25 a 39 años y el tercero de 40 a 64 años. Todas de nivel socioeconómico medio y medio bajo. De acuerdo a Gemelli, "representan a un millón de personas". Un millón de personas que constituyen el grueso de la clientela de ferias, almacenes, verdulerías y supermercados, donde se ofrecen entre 80 y 90 productos diferentes.
La fundamentación del estudio sostiene que "se encargan de las compras y la elaboración de los alimentos del hogar".
Entre lo que los investigadores denominan "algunos primeros conocimientos sobre el comportamiento del consumidor", se detalla: que los casos de menor consumo se dieron entre mujeres menores de 30 años; que el mayor consumo se observó entre las entrevistadas con hábitos alimentarios más saludables; que se percibió mayor tendencia al consumo de frutas que de verduras.
Los uruguayos están lejos de consumir la cantidad de frutas y hortalizas recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS): 400 gramos por día. El promedio en Uruguay es de 250 gramos, con un piso de 111 gramos entre las familias más pobres y de 390 gramos en los núcleos familiares de mayor poder adquisitivo, informó Pablo Pacheco, del Mercado Modelo, durante una jornada de promoción del boniato que se desarrolló el año pasado.
El eslogan internacional para promocionar las frutas y verduras es "cinco por día": "5 raciones diarias de 150 gramos cada una, constituye una magnitud razonable para lograr una alimentación sana o de impacto saludable para el individuo".
De los resultados del primer estudio se desprende que las participantes prefieren el producto fresco, aunque "la mayoría utiliza arvejas y choclos en lata". También se percibió que "los feriantes ejercen influencia en el proceso de toma de decisiones, operando como asesores y definiendo muchas veces algunos aspectos de la compra".
La mayoría de las frutas y las verduras se compran en la feria, según la experiencia con los tres primeros grupos de mujeres "utilizando el supermercado para reponer las frutas consumidas o en los casos de consumo para una sola persona".
El ingeniero Gemelli dijo que una próxima instancia será con niños y adolescentes de hasta 18 años ya que "influyen en qué comemos, en la compra". De acuerdo al coordinador del programa se busca identificar motivaciones y hábitos en los que influyen "la variabilidad de precios y temporadas", si "se mantiene el consumo ante la suba de precios o no; es un tema muy complejo".
Debilidades y fortalezas
FORTALEZAS Beneficios que ofrecen los alimentos estudiados; accesibilidad de los productos.
OPORTUNIDADES Tendencia mundial que jerarquiza la importancia de llevar una vida saludable.
DEBILIDADES Por parte de un segmento del público son vistos como alimentos poco atractivos, poco prácticos y que no llenan.
AMENAZAS Búsqueda de rapidez y practicidad por parte de una parte de los consumidores; desarrollo de sustitutos industriales.
CONCLUSIONES Necesidad de practicidad y rapidez en la elaboración de alimentos, producto del menor tiempo destinado a las tareas domésticas, determina la compra y el consumo en parte del público.
RECOMENDACIONES Se requiere de campañas de difusión y estimulación que refuercen esta tendencia en el público consumidor.
FRASES "Mis hijos en el preescolar tienen que llevar de merienda cosas diferentes todos los días"; "A mí me molesta pensar en qué cocinar"; "Tendría que haber una materia que fuera nutrición".
HÁBITOS La feria aparece como el lugar de compra más conveniente por la percepción de tener menores precios. Vida útil de frutas y verduras definen la compra o su volumen.