PABLO ANTÚNEZ
Con una inversión de US$ 6 millones, Barraca Erro inauguró una moderna planta de semillas con grandes innovaciones tecnológicas que revolucionarán la agricultura uruguaya y la regional. Se le busca dar un mayor valor agregado al producto.
La planta tiene una capacidad de procesamiento de 7.500 toneladas de semillas y un total de 14 silos, de los cuales dos son silos pulmón de secadora o prelimpieza de la semilla.
La flamante fábrica "tiene capacidad de acondicionar, procesar, almacenar y darle un tratamiento a la semilla en la etapa final y esa es una innovación tecnológica muy importante", explicó a El País Jorge Erro, uno de los principales de esta empresa familiar, de capitales uruguayos, ubicada en Dolores, con un amplio prestigio en la agricultura uruguaya.
El empresario explicó que el nuevo emprendimiento, que se inauguró hace pocos días, era una inversión que su empresa tenía pensado hacer hace mucho tiempo.
La apuesta a esta tecnología de punta, que fue posible gracias al apoyo de la Ley de Inversiones, se basó en tres pilares. Primero, "la innovación tecnológica", porque en la planta "se le pondrá a la semilla protectores -fungicidas, insecticidas o promotores de crecimiento- que serán de gran impacto, porque permitirán acceder a una semilla de mejor calidad y reducir los kilos por hectárea que se usarán, porque ese producto tendrá una mayor eficiencia".
Solucionar los problemas de capacidad generados por el crecimiento de la agricultura, fue otro de los motivos que llevó a Barraca Erro a apostar a esta inversión.
Pero lo que es más importante, la tecnología aplicada en esta fábrica, "posibilitará sustituir importaciones dándole a la semilla un importante valor agregado a nivel local, con mano de obra uruguaya y con técnicos uruguayos", admitió el director de la empresa. Es que toda esta semilla que la empresa comenzará a producir, antes se importaba desde Argentina lo que podía producir problemas que perjudicaban la disponibilidad de semilla, afectando al mercado.
Las fechas de siembra son muy estrictas y si se pasan, ya no se pueden implantar los cultivos o en otros casos se afectarán los rendimientos. Un ejemplo típico que afectó al mercado fue el corte de los puentes que unen Uruguay con Argentina registrados meses atrás, donde el ingreso de estas materias primas no fue para nada fluido afectando a los productores.
La fábrica emplea actualmente a 40 personas en tres turnos y dentro de la mano de obra -según explicó Erro-, hay un alto componente de técnicos, principalmente en lo que respecta a las etapas de campo.
El empresario remarcó las ventajas que representaron los beneficios fiscales recibidos a través de Ley de Inversiones para que la empresa familiar pudiese concretar el proyecto apostando al futuro de la agricultura granelera uruguaya.