LETICIA COSTA DELGADO
El Ministerio de Salud Pública busca evitar que surjan microorganismos que sean resistentes también a la Tigeciclina, uno de los únicos antibióticos efectivos contra la bacteria KPC. Por esto, mantendrá en reserva las partidas importadas.
Así lo explicó a El País el doctor Mario Godino, integrante de la Comisión Nacional de Infecciones Hospitalarias del MSP. "Si la Tigeciclina entrara al Uruguay sin control, y todo el mundo la usara, en seis meses ya tendríamos microorganismos resistentes", indicó.
Según confirmó el doctor Antonio Galiana, microbiólogo en el sanatorio Mautone, el paciente internado en esta institución víctima de una infección respiratoria causada por KPC, ya recibe el antibiótico indicado. El medicamento fue importado de forma urgente a través del Fondo Nacional de Recursos, frente a lo cual el paciente evoluciona de forma favorable.
Ante el riesgo de nuevos casos infecciosos por una posible propagación de la bacteria resistente, el MSP habilitó una nueva importación que, según se informó, ya habría llegado al país.
Esta partida se mantendrá en reserva a efectos de controlar su uso por parte de médicos y pacientes, ya que la resistencia bacteriana surge a partir de la administración inadecuada de antibióticos.
"Tenemos que cuidar mucho la Tigeciclina para que sea un antibiótico efectivo durante mucho tiempo", consideró Godino. El hecho de que combata "casi todos los gérmenes" indicó, podría llevar a que se utilice para el tratamiento de patologías que pueden ser tratadas con otros medicamentos.
"Si la usamos indiscriminadamente en personas que tienen gérmenes que se pueden tratar con otros antibióticos, los microorganismos se volverán resistentes", advirtió.
Ante la sospecha de un nuevo caso, la institución médica debe informar al MSP a efectos de que este analice la muestra y habilite entonces el uso del medicamento. Las gestiones demandarían 48 horas.
La reserva del MSP, indicó Godino, se concentra en estos primeros casos para controlar la resistencia frente al antimicrobiano. Si la bacteria se expandiera a todos los centros hospitalarios, las muestras se entregarían a todos los centros de salud.
Por el momento no se detectaron nuevos casos ni se analizaron nuevas cepas sospechosas (en lo que va del año ya se descartaron siete).
Así como hay un caso confirmado de KPC en Maldonado, los especialistas consideran probable que aparezcan otros en el corto plazo. Por esto las autoridades llamaron a extremar las medidas de higiene y prevención de infecciones intrahospitalarias.
"El riesgo con esta bacteria es la transmisión de contacto", explicó Godino. El simple hecho de tocar la sábana de un paciente infectado y luego no lavarse las manos podría bastar para que la bacteria ingresara a un nuevo hospital y se transmitiera a otro paciente. "La alerta es para los médicos", subrayó.
El microorganismo se encuentra presente en unidades de cuidados intensivos y provoca infecciones graves en personas sometidas a tratamientos invasivos como el uso de respirador. En personas sanas no genera ninguna patología, pero estas también pueden transmitirlas de un hospital a otro.
Por el momento, las medidas de control y aislamiento tomadas por el sanatorio Mautone lograron controlar la expansión de la bacteria resistente.